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Texturas nº5 – sumario

_Editorial [VER]
_Walter Benjamin: Traslado mi biblioteca
_Anthony Grafton: La lectura futura
_Manuel Gil y Francisco Javier Jiménez: Del editor friki al editor wiki
_Federico Ibáñez Soler: La gestión del texto: edición tradicional y nuevos soportes
_Carrió Sánchez Lacasta: ilustraciones
_Wiebke Porombka: Intermediación
_César Ávila: Trazas del libro ideal
_Álvaro Sobrino: Somos lo que leemos [VER]
_Dominique Bourgois: Vida de un editor
_Christian Bourgois: Mi catálogo es mi vida
_Hugo Vargas. Morir tocando el ukelele o de cómo Lowry conoció el mezcal
_José María Barandiarán: Hábitos de lectura. Otra mirada
_Fernando Navarro Sordo: Cafebabel.com en la era del periodismo europeo
_Antonio Elorza: San León Librero
_Braulio Llamero: (Al menos) una razón para leer

Texturas nº4 – sumario

_Editorial [VER]
_María Zambrano: El libro: ser viviente
_José Antonio Millán: Libro: el sarcófago abierto
_Manuel Gil y Francisco Javier Jiménez: El nuevo paradigma del sector del libro (II) La distribución en los mercados hiperfragmentados
_Javier Celaya: Mitos y realidades del impacto de las nuevas tecnologías en el fomento de la lectura y escritura
_José Manuel Anta: El exceso de oferta editorial y sus consecuencias en la cadena de suministro del libro
_Rogelio Blanco Martínez: ¿Demasiados libros?
_Ramón Buenaventura: Agravio comparativo
_Ricardo del Barrio: Racionalizar la edición, ¿un debate inútil?
_Iñaki Esteban: A quién benefician los números [VER]
_Teresa Freire: ¿Te lo has leído?
_Ángeles Garola: Tantos y para tan poco
_Antonio Gómez Rufo: Menos gritos, Milagritos
_Miguel Hernández Sola: ¿Tiene solución el problema que abordamos? ¿Hay en realidad voluntad de buscarla?
_Paula Izquierdo: Cuando el destino nos alcance
_Juan Ángel Juristo: Este fugaz instante
_Fernando Marías: Escribir
_Carlos Pascual: Paciencia, paciencia
_Luis Seguí: Portadores de la razón ilustrada
_Pere Sureda: El negocio NO se come a sus hijos
_Beatriz Helena Robledo: Alcances y limitaciones de las encuestas sobre la lectura
_Braulio Llamero: MIL motivos para no leer y UNO solo para hacerlo
_Alianza de los editores independientes: Declaración internacional de los editores independientes
_Syndicat National de l´Édition, Francia: Libro blanco de la edición

Texturas nº3 – editorial

Si algo une de forma inexorable a autores y personajes de la literatura de todos los tiempos es su conflicto permanente con la vida. De ahí que, tanto en la ficción como en la realidad, abunde la ingesta de drogas para sobrellevar la existencia o bien acabar con ella, justificar los comportamientos o tal vez descubrir el bebedizo que consiga llevar a la excelencia a quien lo ingiera. Sin embargo, como en casi todas las relaciones a dos debe haber un tercer elemento, en este caso, el lector sin cuya adicción, obviamente, llegaríamos a lo que no sirve de nada.

¿Qué hubiera sido de la idea del amor sino llega a ser por la pócima que es utilizada como chivo expiatorio para que Tristan e Isolda den rienda suelta a su pasión imposible? Y ¿si no hubiera existido el bebidizo que ingirió la inocente adolescente y enamorada Julieta? ¿Cómo hubiéramos reconocido el demonio que llevamos dentro si Freud no hubiera utilizado los hipnóticos para viajar hasta sus/nuestros más bajos instintos? ¿Cómo hubiera acabado sus días nuestra querida Madame Bobary si no hubiera encontrado el remedio que le salvo de tanto desamor burgués, a pesar de los múltiples ungüentos que utilizó para embellecerse?¿Quién se haría entender al hablar de Mister Hyde, del doble, de aquel que se nos aparece en cuanto bajamos la guardia, sin que el Doctor Jeckill hubiera experimentado con distintas sustancias? ¿Cómo hubiéramos podido pasar Una temporada en infierno si Rimbaud no hubiera abusado intensamente de barbitúricos y alcohol? En definitiva, ¿hay algo más sugerente que aquello que puede salvarte pero también puede llevarte a la locura, como es el caso de Alonso Quijano quizá el máximo exponente de la adicción por la lectura llevada hasta el paroxismo?
En esta tercera entrega de Texturas las drogas sirven como metáfora de aquellos que están enganchados a la lectura, a los libros, a la creación literaria y sus aristas, a vivir, en fin, en otros mundos a través de las palabras. Así pues, los adictos sean cuales sean sus hábitos son instados a someterse a tratamiento. Ojalá les resulte eficaz y el remedio les sea propicio.

Texturas nº3 – sumario

_Editorial [VER]
_André Schiffrin: Agentes, editores y la dictadura de los «grandes títulos»
_Fabricio Caivano: Infancia, lenguaje y lectura [VER]
_Pedro A. Vives: Cultura por ahora
_Jordi Nadal: La edición como motor económico de las industrias culturales
_Manuel Gil y Francisco Javier Jiménez: El nuevo paradigma del sector del libro
_Fermín Vargas: Reflexiones sobre el sector editorial español
_Catuxa Seoane: Del papel a la web: nuevas formas de lectura, escritura y acceso a la información
_Miguel San José Romano: ilustraciones
_Felipe Romero: Canon literario en la escuela
_Martí Soler: Lecturas y libros [VER]
_Neus Arqués: Leer para entender el mundo
_Xabier P. DoCampo: Estoy leyendo
_Luis María Eguiraun: Añoranza de un delincuente francés, una familia de derechas y un bedel de instituto
_Esteban Rottman: Soñar con subtítulos
_Villar Arellano: Vivo de ofrecer lecturas
_Joan Carles Girbés: La genética y el azar (Sobre las curvas de Sharon Stone)
_Armando Pinto: De Fitzgerald a Maxwell Perkins

Texturas nº2 - editorial

Texturas nº2 – editorial

TX_2El hilo conductor de este segundo número de Texturas teje parte de un tapiz cuya larga sombra se alarga ante nuestros ojos: la incidencia de la digitalización en el mundo editorial y en concreto en el libro, convirtiendo a éste, a veces, en un «ente inmaterial o virtual».
Provenir de una cultura donde los sentidos aún no están atrofiados ha propiciado que la revista se estructure, precisamente, en torno a uno de los placeres que nutren uno de nuestros más desarrollados sentidos, que no es otro que el gusto culinario.
Hacemos nuestras las palabras del editor italiano Giulio Einaudi quien, en su Fragmentos de memorias, afirma a propósito de su amistad con Braudel y de la sincera admiración que sentía hacia él: «En París nos encontrábamos en restaurantes de fama donde mostraba un vivo interés por la comida, considerada por él, con razón, componente importante de la cultura material».
El menú que presentamos permitirá al comensal deleitarse con la volatilidad de lo digital, conocer la experiencia táctil de la apropiación de lo que le es ajeno, picotear propuestas sutiles, que no ligeras, que podrá degustar en el momento idóneo. La carta continúa y ofrece sugerencias para seguir una dieta de calidad. Interesante resultará comprobar que si todo, o casi todo, es susceptible de ser comido y/o ser transformado de cualquier forma, lo cierto es que no todas las mezclas gastronómicas ni los formatos son siempre adecuados, igual que ocurre con los alimentos-libros.
Sí. Hablamos de alimentos-libros. No hay por qué extrañarse de esta, en principio, extraña combinación. Tanto en la cocina como en el mundo del libro quizá se pueda ampliar el abanico de texturas. Texturas posibles que tan escuetamente han sido tenidas en cuenta en el nuevo marco legal, que más parece una marmita donde se guisa todo aquello que cabe, echándolo al fuego de cualquier manera y sin sentido de la medida y de las proporciones.
En definitiva, siguiendo la deriva de la gastronomía, en el ámbito del libro deberíamos apostar por una dieta más saludable y una oferta de productos básicos de calidad y naturales ante el modelo cada vez más cercano y amenazante de la comida-libro-basura.
Esperamos que les aproveche, y que la degustación ofrecida responda a sus expectativas.