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El paradigma digital y sostenible del libro

El paradigma digital y sostenible del libro

El libro que tiene en sus manos es un texto arriesgado. La enorme volatilidad y ritmo que la revolución digital y la extensión y penetración de Internet imprimen al mundo del libro, solamente pueden conducirnos a un texto necesariamente polémico, voluntariamente controvertible e inevitablemente provisional. Intentar definir cuál pueda ser el nuevo paradigma digital del libro y trazar una topografía de ese nuevo ecosistema sostenible del libro, no es una tarea fácil. Aún así, este trabajo tiene la virtud de identificar algunos elementos estructurales del cambio que, independientemente de las tecnologías que luego se utilicen, serán ya irreversibles.

En este libro los autores analizan, desde su importante y dilatada experiencia en el ámbito editorial, el impacto que el nuevo paradigma digital del libro tendrá sobre la arquitectura del sector y los agentes implicados en la actual cadena de valor. Las nuevas formas de crear, consumir y compartir contenidos llevan al mundo del libro a buscar formas sostenibles de reconfiguración de una industria que no ha visto cambios tan profundos desde su nacimiento, hace ya más de 500 años. El texto invita a una reflexión profunda del sector a abrazar y aceptar los cambios que ya se vislumbran en el horizonte. Se proyectan ideas y reflexiones que, aun reconociendo dudas razonables sobre muchas de ellas, constituyen un toque de atención muy serio acerca de la necesidad de reflexionar críticamente sobre un sector impelido a una reconversión muy profunda. Ustedes juzgarán la importancia de este libro y la pertinencia de asumir sus cambios y propuestas.
Manuel Gil
Nacido en Albacete, es licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, máster en Dirección Comercial y Marketing por el Instituto de Empresa de Madrid y miembro de la primera promoción del Programa Avanzado de Dirección de Empresas Editoriales del Instituto de Empresa. Tras más de 30 años de experiencia profesional en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox, Marcial Pons– en la actualidad compagina su labor como director comercial de Ediciones Siruela con tareas de consultoría y docencia en el sector del libro.Es coautor de El nuevo paradigma del sector del libro (Trama, 2008), y mantiene el blog de reflexión sobre el sector editorial y librero antinomiaslibro.

Joaquín Rodríguez

Comenzó a trabajar en el sector editorial en el año 1995. Ha sido director durante ocho años de la Editorial Archipiélago y su revista homónima; redactor, editor y director editorial en el Grupo Santillana; director durante diez años del Máster en Edición de la Universidad de Salamanca y, con anterioridad, tres años director del título de experto en edición del Grupo Santillana y la Universidad de Comillas. Fue también director de edición y contenidos digitales en la Residencia de Estudiantes (CSIC) en Madrid. Ha asesorado a sellos editoriales como Paidós y Siglo XXI. Ha dirigido diversos proyectos en el ámbito de la edición digital para el Servicio de Ediciones de la USAL, la Asociación de Revistas Culturales de España (ARCE) y el Instituto Cervantes o la Dirección General de Universidades (Ediciencia, proyecto de edición de contenidos científicos en abierto), y ha publicado en los últimos años diversos libros relacionados con la transformación digital de la creación, la difusión y el uso de la cultura escrita: Edición 2.0. Los futurosdel libro (Melusina, 2007), Edición 2.0. Sócrates en el hiperespacio. (Melusina, 2008), Bibliofrenia (Melusina, 2010) y El potlatch digital. Wikipedia y el triunfo del procomún y el conocimiento compartido (Cátedra, 2011). Mantiene el blog de actualidad editorial futurosdellibro.
¡Novedad! Tipos Móviles #11

¡Novedad! Tipos Móviles #11

 A  los diecinueve años Jean-Jacques Pauvert editó su primer libro, un texto de Sartre sobre Camus, y con veinte fue el primer editor en publicar con su sello la obra completa de Sade, hasta entonces difundida anónimamente por razones obvias. Editor de Malraux, Gide, Quenau, Boris Vian, André Breton, Klossowski, Bataille…, Pauvert renovó la edición francesa con obras olvidadas, proscritas o consideradas marginales en su momento. Su carrera de editor ha sido tumultuosa, y le supuso hace ya unos años la privación de sus derechos civiles y unos cuantos procesos judiciales por oponerse a leyes absurdas que, desde 1945, conformaban el armazón de la censura francesa.

Jean-Jacques Pauvert ha sido considerado un editor temerario no solo por la edición de autores y obras malditas, sino también por sus ediciones críticas (Saint-Simon, Benjamin Constant, la correspondencia de Madame de Staël…), por el olfato para detectar autores nada convencionales, y por esas preferencias dadaístas y surrealistas que le vienen acompañando toda su vida… Sus decisiones editoriales no se han dejado influir por la moda: nunca ha considerado malo, aunque haya resultado un fracaso comercial, lo que estimaba que era bueno cuando confiaba en su interés e importancia para los lectores.

LA TRAVESÍA DEL LIBRO no es solo la plasmación de unas memorias editoriales al uso, sino que consiguen mostrarnos a un editor que protagonizó, a lo largo de tres décadas de las que nos ofrece una descripción inusitada, la manera en que el libro y Francia pasaron “del siglo XIX al XXI”. Como si fuera un relato de aventuras en torno a un oficio mal conocido, estos recuerdos de Jean-Jacques Pauvert son también la historia de una época que culmina, de momento, en la eclosión del Mayo francés.

Sobre el rechazo editorial

Sobre el rechazo editorial

El oficio de editor conlleva decir no a múltiples propuestas y, por tanto,equivocarse de cuando en cuando. A todos nos suenan cientos de historias sobre rechazos editoriales a manuscritos que más tarde alcanzarían la fama: algunas más conocidas, como las de En busca del tiempo perdido o La conjura de los necios; otras, como la que recibieron John Le Carré, Stephen King o el perro Snoopy, tal vez menos. Si bien hay en el mercado extranjero algunos libros que recogen unas cuantas anécdotas sobre el tema, no existía hasta ahora uno que además se “mojara” lo bastante como explicar sin pelos en la lengua qué es y en qué consiste el rechazo editorial.
toda la información sobre esta nueva entrega de la colección Tipos móviles, aquí.

Éxitos o fracasos

Euskadiko Idazleen Elkartea
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por Alex Oviedo
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Hace tres o cuatro años la editorial Bruguera lanzaba al mercado un título cuando menos sugerente: El arte de rechazar una novela, de Camilien Roy. En él, y con un humor rayano en la negrura, el escritor canadiense reunía casi un centenar de cartas de editores en las que comunicaban a un autor que le rechazaban su obra. Roy lograba crea una voz distinta para cada una de las 99 cartas (algunas tan hirientes como para llegar a decir “Por el bien de todos, haga usted el favor de dejar de escribir antes de que esto acabe mal”), y lo que es más difícil, elevaba la negativa a los altares del arte. Pongo como ejemplo el libro del norteamericano porque en breve estará en las librerías Éxito. Un libro sobre el rechazo editorial, de Iñigo García Ureta, que va a publicar Trama Editorial dentro de su colección ‘Tipos Móviles’.

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La conservación de los contenidos: una cuestión delicada

publicado en: [ el ojo fisgón ]
En el artículo “El panorama de la información” incluido en el volumen Las razones del libro que Trama editorial publicó en septiembre de 2010 el historiador estadounidense Robert Darnton aborda un tema crítico e inquietante del que se habla poco en la discusión en torno a la inminente emergencia de lo digital: el problema de la conservación de los contenidos.En tres de los ocho puntos a través de los cuales explica por qué la digitalización no hará que las bibliotecas de investigación se vuelvan obsoletas Darnton expresa las inquietudes que le suscita este problema*:

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De qué hablamos cuando hablamos de edición

En 1992, Marco Cassini (nacido en 1970) y Daniele di Gennaro, veinteañeros con ganas, fundan minimum fax, una primera revista literaria que se enviaba por fax y que levnató cierto revuelo en Italia. Dos años más tarde, minimum fax pasa a convertirse en una editorial. Como el mismo Cassini admite en su libro.
Imaginaba largas jornadas leyendo manuscritos que iban a cambiar la historia de la literatura, conversaciones en figones llenos de humo con escritores legendarios, (…) repetir fácilmente la experiencia del New Yorker de William Shawn, de la Shakespeare & Co. de Sylvia Beach, del Grupo Bloomsbury de Virginia Woolf o de la Einaudi del trío Vittorini-Calvino-Pavese.

Esto, como se verá, no es así. Cuando Marco Cassini escribe Erratas, minimum fax ya publica varias decenas de libros de ficción y no ficción al año: su autor estrella es Raymond Carver; y tiene un catálogo que reúne a Foster Wallace con Bukowski; Lennon con las entrevistas de The Paris Review, los ensayos de Auster con la teoría cinematográfica de Lars von Triers o Ginsberg con un bestseller sobre cómo la Iglesia Católica inventó el marketing titulado Jesús lava más blanco. Tanta actividad le acaba ocasionando lo que él denomina el “síndrome de la Cenicienta”, que se manifiesta invariablemente a medianoche y que lleva acompañada una multitud de granitos “rojos y pruriginosos” que se le extienden por todo el cuerpo y que cuatro especialistas diagnostican como estrés.
De modo que en vez de conversaciones legendarias, su oficio le ofrece estrés. ¿Y de qué le viene tanto estrés? De no poder parar quieto ni un instante, dice Cassini, que se muestra sincero al respecto como sólo alguien con la vocación de un atracador de bancos o un jesuita puede sincerarse: “cuando se es editor uno no deja de serlo nunca, ni un solo instante”. Tan sincero es que huye del peor mal que aqueja a muchos de los libros de grandes editores, desde Maschler hasta Herralde: la tentación de confundir unas memorias con un enorme ejercicio de name-dropping y contarlo todo como si se fuera James Cameron filmando Titanic. Quien se acerque a Erratas encontrará en cambio el tono mucho más cercano de un Jim Jarmush: Cassini no nos muestra veladas más memorables que las que otorga el recibir en el último día laborable del año un fax de la viuda de Carver que les cede los derechos de la obra de su marido citando a Bob Dylan. El resto, las grandes fiestas, los viajes exóticos y las recepciones en Estocolmo brillan por su ausencia. (Vale, duerme una semana en el suelo de la casa de Ferlinghetti y rechaza un ácido que le ofrece Ginsberg, pero es todo.)
Y ¿qué nos da a cambio? Un curso, franco y recatado, que el mismo Cassini podría haber presentado en cualquier master de edición con el título carveriano de “De qué hablamos cuando hablamos de edición”. En efecto, el editor Cassini confiesa que hay centenares de libros que no acaba y que debe disculparse cada vez que convoca reuniones por muy necesarias que sean, cita a Diana Athill y no teme mostrarse como Robert Mitchum en La noche del cazador –“negocio” tatuado en los nudillos de la zurda; “arte” en los de la diestra— y dedica un capítulo a qué significan términos como validez cultural y validez económica en el día a día de un editor; nos explica qué es un plan editorial, un catálogo editorial o qué se entiende por “política de autores”. E incluso añade una bibliografía titulada inequívocamente “Guía para reconocer a tus santos” que no es sino el temario de ese curso, y que también es impecable. Todo ello, se diría, with the minimum fuss, con el menor escándalo, casi de puntillas. El resultado es un libro que se lee con gusto, del que se sacan ideas, con el que es casi imposible estar en desacuerdo y que no precisa llegar a las cien páginas ni acumular un par de cuadernillos de fotos para demostrar que sabe quién es. De lectura obligatoria.
Letra Internacional
Novedades Tipos móviles: Las razones del libro

Novedades Tipos móviles: Las razones del libro

LAS RAZONES DEL LIBRO. Futuro, presente y pasado es un libro sobre los libros y una descarada apología del pasado, presente y futuro de la letra impresa. Su objetivo principal es plantear un debate sobre el lugar que deben ocupar los libros en el entorno digital.
“¿Qué tienen en común los libros tradicionales y los libros electrónicos? ¿Qué ventajas comparten las bibliotecas e Internet? Puede que en un plano abstracto estas preguntas parezcan carentes de sentido, pero inciden de manera muy real en las decisiones que toman cada día los agentes que actúan en la industria de las comunicaciones: gestores de páginas web, ingenieros informáticos, gestores financieros, abogados, editores, libreros e infinidad de lectores.”

 

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ROBERT DARNTON (1939), pionero en el campo de la historia del libro, es titular de la cátedra de Historia Moderna de Europa en la Universidad de Princeton (EE.UU).
Darnton presidió la Asociación Americana de Historia (AHA) y fue uno de los fundadores del programa “Gutenberg-e” auspiciado por la Fundación Andrew W. Mellon, programa que nació en 1999 con el propósito de utilizar el prestigio de la AHA para establecer un alto nivel de calidad en la publicación de libros electrónicos, legitimando de esta forma su publicación.
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¿A quién se debe satisfacer con los oficios de la edición?

publicado en: [ el ojo fisgón ]
En Stet [vale lo tachado] la editora británica Diana Athill comenta una anécdota que marcó su experiencia como editora de mesa. Según cuenta Athill, alguien que no sabía escribir y que parecía conocerlo todo sobre el descubrimiento de Tahití presentó a la editorial Allan Wingate un libro escrito tosca y laboriosamente ‘que de una vez por todas me enseñó la naturaleza de mi oficio’. En vista de que la persona a quien la editorial había contratado para editar el libro no hizo su trabajo ni siquiera a medias, Athill debió ocuparse de la edición del texto para que éste pudiera ser publicado.

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Las ocho lecciones de Maschler

publicado en: Sobre Edición

El relato de la vida de los editores se ha convertido con el tiempo en una suerte de género literario emparentado con el de la hagiografía. De la misma manera que se estudia la vida de los santos para aprender por vía de la imitación la manera apropiada de honrar a Dios, leer la vida de los editores también brinda la oportunidad de entender gracias al estudio de casos las destrezas necesarias, los criterios válidos y hasta el carácter que se debe tener si se quiere desempeñar la profesión con éxito. Así, curiosamente, el santo y el editor quedan hermanados.

Aunque hay algunas por las que se sigue esperando, desde hace tiempo se vienen publicando biografías de editores. Gastón Gallimard. Medio siglo de edición en Francia, donde Pierre Assoulin habla del hombre que creó uno de los sellos literarios más prestigiosos de la industria, Senior Service, en la que Carlo Feltrinelli cuenta la fascinante vida de editor y de activista político de su padre, y El autor y su editor, en la que Siegfried Unseld habla de su relación con Bertolt Brecht, Hermann Hesse o Rainer Maria Rilke, son solo algunas de las que han llegado a convertirse en clásicos del género.
Y si aceptamos que la biografía de editor es un género, entonces podremos aceptar que su discurso esté plagado de figuras retóricas que tienden a destacar los éxitos por encima de los fracasos. Pero esto no es un defecto, es solo un recurso como se puede apreciar en Editor, la autobiografía del legendario Tom Maschler.
Aunque en muchas oportunidades su relato crea la falsa impresión de que en su vida profesional todo conspiró a favor de su éxito, se puede encontrar entre las anécdotas que ensalzan el genio de Maschler valiosas lecciones acerca de lo que significa ser un profesional de la edición de libros.
Lección 1. Debes sentir un entusiasmo a prueba de todo.
Tom Maschler nunca había publicado un libro para niños, pero el entusiasmo que sintió al conocer el trabajo del artista John Burningham lo hizo esforzarse hasta lograr vender los derechos de Borka, la primera obra del artista, a ocho editores en igual número de países y así convencer a sus jefes en la editorial Jonathan Cape de publicar el libro.
Borka. Las aventuras de un ganso sin plumas ganaría en 1963 la medalla Kate Greenaway, entregada por la Library Association al mejor libro ilustrado del año. También sería el primero de muchos libros de quien sería considerado como un artista de enorme talento en Gran Bretaña.
Lección 2. No importa el tipo de libro que publiques, te debe llenar de satisfacción.
Tras el éxito de Borka, Maschler, editor de libros para adultos, decidió continuar publicando libros para niños a pesar del riesgo comercial que estos implicaban. Y todo por la sencilla razón de que estos libros lo llenaban de una gran satisfacción.
Lección 3. Debes trabajar con colaboradores que amen su trabajo.
Según Maschler si al momento de evaluar el trabajo de un ilustrador éste afirmaba, refiriéndose a su trabajo, “también los puedo hacer con otro estilo”, esto probaba que no debía trabajar con ese colaborador.
Lección 4. Sé osado.
Cuando Tom Maschler conoció a la artista Nicola Bayley y su obra se convenció de que debía publicarla. Bayley era una completa desconocida pero su primer libro se llamó El libro de rimas infantiles de Nicola Bayley, llegando a tener un gran éxito.
Lección 5. La idea para un libro no siempre la encontrarás en el lugar más obvio.
Hay lugares idóneos para buscar autores y colaboradores, pero no siempre son los mejores para encontrar al autor de un buen libro. Fred fue el primer libro para niños publicado por Posy Simmonds quien era conocida hasta el momento como caricaturista de The Guardian.
Lección 6. Debes publicar libros que supongan una aportación única a nuestra cultura.
En las décadas de los setenta y ochenta Tom Maschler publicaría tres libros para niños que no solo alcanzarían ventas fabulosas sino que se convertirían en grandes sucesos en Gran Bretaña.
El primero de ellos sería The Butterfly Ball and The Grasshopper’s Feast (1973), producto de la colaboración entre el artista Alan Aldridge y el escritor William Plomer. Este libro sería considerado “piedra angular de una revolución gráfica”, ganaría el premio Whitebread al mejor libro para niños de 1973 y vendería unos trescientos mil ejemplares.
Seis años después, en 1979, aparecería Masquerade un libro que sorprendió a todos en Gran Bretaña. Ideado por el artista Kit Williams, las ilustraciones de Masquerade encerraban pistas que conducían a un tesoro enterrado en alguna parte de Inglaterra. Del libro se vendieron seiscientos mil ejemplares en Gran Bretaña y gracias al furor que causó entre los lectores que salieron a cazar el tesoro se consideró que se había tratado de la mejor campaña de mercadeo de todos los tiempos. Algunos también consideran que Masquerade fue el punto de partida para un nuevo tipo de libro, el libro de “la búsqueda del tesoro”.
Luego, en 1982 Maschler publicaría el libro animado (pop-up) El cuerpo humano, creación del diseñador David Pelham en colaboración con el doctor Jonathan Millar. Esta obra representó un gran reto técnico pues se trataba de “un libro animado con seis puntos de despliegue, para mostrar en tres dimensiones y con partes móviles el funcionamiento del cuerpo humano”. El libro, que fue impreso por Carvajal en Colombia, vendió trescientos mil ejemplares en Gran Bretaña y más de un millón en el resto del mundo, y fue traducido a veinte idiomas. Hasta el presidente de Colombia, según Maschler, le escribió una carta agradeciéndole lo que había hecho por la economía del país cuando decidió imprimir el libro con Carvajal.
Lección 7. No debes traicionar tus principios.
Durante un tiempo Maschler publicó las novelas de Jeffrey Archer. Si bien las novelas tuvieron cada vez mayor éxito comercial, su calidad literaria no fue en aumento. Así llegó el día en que la agente literaria del autor presentó Kane y Abel, la última novela escrita por su representado. A pesar de que Maschler sabía que sería un gran éxito de venta, por lo que había accedido a pagar cincuenta mil libras de adelanto, terminó desestimando su publicación. Y todo porque el autor quiso saber si de verdad el editor admiraba la obra, a lo que éste respondió: “no esperes que me traicione a mí mismo, para que yo admirara la obra tendría que ser literatura de calidad”. Ninguna obra de Archer volvió a ser publicada bajo el sello Jonathan Cape.
Lección 8. Sin importar qué tipo de libro publiques debes hacerlo con calidad.
Tras ser conocido como editor literario y haber tenido un gran éxito publicando libros para niños, Tom Maschler también se aventuró a publicar libros de cocina. Aunque fiel a su estilo, el editor británico publicaría una edición facsimilar de Mrs Beeton’s Book of Household Management, “el libro de cocina inglés más famoso de la historia”.
Con sus mil páginas, este libro victoriano vendería trescientos mil ejemplares en Gran Bretaña e incluso se convertiría en un éxito de ventas en Estados Unidos bajo el sello Farrar Straus.
publicado en Sobre Edición
Novedades Tipos móviles: Erratas

Novedades Tipos móviles: Erratas

ERRATAS. Diario de un editor incorregible relata con importantes dosis de ironía y pasión los momentos más importantes de la aventura personal y profesional del editor italiano Marco Cassini, ofreciéndonos sus reflexiones sobre los avatares de una editorial cultural en un entorno difícil y complejo, pero no exento de satisfacciones y alegrías.
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“Con el oficio que he elegido esperaba una vida distinta a la que llevo. Imaginaba largas jornadas leyendo manuscritos que iban a cambiar la historia de la literatura, conversaciones en figones llenos de humo con escritores legendarios, esclarecedoras reuniones con colaboradores que continuarían en cenas memorables. Había creído poder repetir fácilmente la experiencia del New Yorker de William Shawn, de la Shakespeare & Co. de Sylvia Beach, del Grupo Bloomsbury de Virginia Woolf o de la Einaudi del trío Vittorini-Calvino-Pavese.”
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MARCO CASSINI (1970) dirige la editorial italiana mínimum fax desde 1994, editorial que tuvo su origen como revista literaria difundida exclusivamente por fax. Es autor de Carver (1997) y, junto con Martina Testa, de la antología de autores norteamericanos Generación quemada (2001).
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