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Josep Mengual Català. Un estado de ánimo

Josep Mengual Català. Un estado de ánimo


  (Fotografía propiedad de Carla Mengual Reig)

 

Me llamo Josep Mengual Català.
Y en el sector del libro o como mero lector se me conoce como Mengu.
Me gusta leer porque me descubre cosas sobre el mundo y sus a veces extraños habitantes.
Cuando tenía doce años quería ser estrella del rock and roll.
Hoy soy escritor, editor, corrector, bloguero, historiador de la edición…
Cuando me toca contarle a un extraño en una boda por qué me gusta leer o ando entre libros le digo que cada día descubro algo nuevo interesante o curioso, y que leer es muy sexy y se liga mucho con un libro bajo el brazo.
Sin embargo, en realidad mi día a día es más bien así: Sorprendente, acelerado, inesperado, estresante, nunca igual al anterior…
Lo más raro que me ha sucedido nunca fue cuando me recomedaron leer un libro que había escrito yo. Pero tampoco estuvo mal cuando un editor me preguntó para cuándo teníamos programado un libro que ya estaba en las librerías.
Y lo peor tener que lidiar a diario con según que directores de editorial.
 
Aún más, si te dedicas a lo mío la gente no dejará de tocarte los huevos con el envío de originales para que les des tu franca opinión sobre ellos, al tiempo que confían en que no sea excesivamente franca.
He perdido el entusiasmo por lo que hago cuando he trabajado con jefes que no sabían ni dónde querían llevar a la editorial ni por qué camino ni con qué instrumentos, y con los que piensan que sólo los libros bobos se venden bien.
Sin embargo, lo mejor de mi trabajo, sin duda, es la gente con la que trabajo y con la que me relaciono.
El mejor día que recuerdo en el trabajo fue cuando un libro que había recomendado y editado fue de repente e inesperadamente muy elogiado por lectores y criticos literarios muy diversos y se mantuvo varias semanas entre los diez más vendidos. Además, el autor era y es un buen amigo.
Cuando quiero tomarme un descanso me dedico a dar largos paseos con mi perro Golum.
Así es como veo el futuro de mi profesión: Un grupo de friquis repartidos por el mundo editando para ofrecer buenos y bellos libros a otro reducto de friquis que respetan y aprecian su trabajo.
Eso sí, si un día logro jubilarme querré pasar el tiempo que me queda tocando la batería y viajando a menudo a Samoa.
El último libro que he leído ha sido La traducció catalana sota el franquisme, de Montserrat Bacardí.
Y lo conseguí en el despacho de la autora en la Universitat Autònoma de Barcelona.
Y el primero que recuerdo que leí fue Príncipe y mendigo, de Mark Twain, si bien los que recuerdo que me impactaron mucho fueron En el camino, de Jack Kerouac y Uf, va dir ell, de Quim Monzó.
En mi mesilla tengo ahora para leer demasiados libros para una sola vida (por larga que sea la que se me conceda), además de los que quisiera releer.
Me gustaría añadir que confío en que mi hija siga leyendo libros bien diseñados, bien impresos y bien encuadernados, y no sólo archivos de texto.

2 respuestas

  1. Anonymous dice:

    Gracias por clicar ‘me gusta’ en mi post acerca de ‘Los vagabundos del dharma’. Estaré atento a tu blog porque el mundo de la edición me parece tan peculiar como fascinante. Un saludo. José Cervera.

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