Ya me he registrado:

Recuperar contraseña

Ver tu carrito

Las consecuencias de la migración digital del libro no han concluído. Antonio Rodríguez de las Heras

Las consecuencias de la migración digital del libro no han concluído. Antonio Rodríguez de las Heras

El libro electrónico, el e-book, es la añoranza del libro que se dejó sobre el papel durante la migración digital. Si la memoria es el espejo en donde nos vemos a nosotros mismos reflejados entre los recuerdos, el e-book es la imagen especular del libro de papel. Sin volumen ni peso, mantiene el recuerdo de las páginas…, pero sin hojas.

Consigue, sin embargo, propiedades turbadoras como la de no tener copias, tan solo reflejos. La Red se convierte para el libro en un facistol inimaginable. Leemos todos el mismo ejemplar, reflejado tantas veces como lectores en el juego de espejos de las pantallas. Así que el libro digital reverbera en el espacio sin lugares de la Red.

El e-book es un libro en el espejo. Es una ilusión óptica la posesión del texto. Las palabras están tan solo sostenidas, no están impresas en la pantalla, así que una vez leídas no quedan en el reverso de la hoja (un libro sin hojas, pero con páginas), sino que se diluyen en nube de ceros y unos a la espera de otro lector. Por eso parece que adquieren calidades sonoras, pues las palabras se desvanecen como las habladas, como las hechas con ondas de aire.

Seguir leyendo en retina de El País.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura, además de disponer de ventajas y promociones DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

 

El libro será un avatar. Antonio Rodríguez de las Heras

El libro será un avatar. Antonio Rodríguez de las Heras

Pensábamos que el mundo digital, un mundo virtual, estaría confinado tras una pantalla, pero ya comenzamos a ver que no será así: se ha derramado y comienza a habitar entre nosotros.

Muchas culturas contienen y narran la existencia del avatar. Un espíritu, una divinidad que toma cuerpo y habita entre nosotros. Puede ser el cuerpo de un animal, de un árbol, de un ser humano. De esta manera se manifiesta, tiene lugar, aquello que no es de este mundo material. Las historias de estos prodigios son muy numerosas. Todas conectan un mundo intangible, invisible, con el que alcanzan nuestros sentidos.

Pensábamos que el mundo digital, un mundo virtual, estaría confinado tras una pantalla, pero ya comenzamos a ver que no será así: se ha derramado y comienza a habitar entre nosotros. Y una forma de instalarse en este mundo que llamamos real es el avatar. Esto significa que las cosas están concebidas en ese espacio sin lugares que es la Red, el Aleph digital; son virtuales,

Seguir leyendo en Retina de El País.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura, además de disponer de ventajas y promociones DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

 

Los pliegues de la palabra. Antonio Rodríguez de las Heras en bez diario

Los pliegues de la palabra. Antonio Rodríguez de las Heras en bez diario

A un texto plegado le llamamos hipertexto, es decir, un texto con más dimensiones que las de la página. Vemos un texto, pero sabemos que bajo sus dobleces hay más texto que podemos desplegar.

Si observamos con detenimiento esta organización de las palabras que nos permite la escritura digital, estaremos de acuerdo en que se aproxima a la de un discurso oral. También en nuestra memoria está plegada la información que queremos transmitir, de manera que según las circunstancias (tiempo, preguntas, interés…) la podemos desplegar más o menos, pero siempre, si sabemos comunicar de palabra, se mantiene un discurso. Así que de igual manera que unas manos no muy hábiles para la papiroflexia dejan un papel arrugado, no una papirola, así sucede en la comunicación oral: discursos deslavazados, excesivamente largos… junto a construcciones eficaces y bellas con los pliegues de la palabra. Ocurre lo mismo en la escritura hipertextual.

El arte de la memoria es un recurso mnemotécnico de la cultura oral. Para organizar un discurso se imaginaban figuras, lugares, donde plegar bajo sus detalles la información. De esa manera se conseguía una buena retentiva, ya que la mente recorría esos lugares, como si paseara por ellos, o contemplaba esas figuras, y el fijarse en un punto suponía desplegar las palabras que contenía.

Seguir leyendo en bezdiario.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

¿Adónde va la música cuando deja de sonar? Antonio Rodríguez de las Heras

¿Adónde va la música cuando deja de sonar? Antonio Rodríguez de las Heras

Estamos encarando los cambios del mundo digital desde la posición en la que la cultura escrita nos había situado. Hace no muchos años, pero muy rápidamente, mientras teníamos abierto un libro entre las manos, llegó otro artefacto -aparatoso para nuestro gusto de lectores- que ofrecía un espacio de lectura distinto al de la página de papel.

¿Por qué le hicimos caso y quisimos probar qué tal se podía leer? Quizá por la misma atracción vertiginosa que nos mueve a asomarnos al brocal de un pozo. ¿Qué fondo podría tener este competidor del libro códice? Pues la impresión que sentíamos era que las palabras escritas se ocultaban en un disco como el agua de ese pozo bajo su superficie. ¿Cuánto texto podía contener? Desde luego que más que un volumen habitual. El sueño del libro mundo, en la cultura escrita, parecía que con estos artefactos tendría condiciones para su realización.

Y esta tentación para no dejar de prestarle atención, aunque fuera de reojo y sin superar la incomodidad que produce el intruso, se hizo mucho mayor cuando la Red nos presentó una versión del libro de arena, del libro infinito, en la que los granos eran ceros y unos y la Red un insondable arenal. Ya no estaban las palabras confinadas en el pozo de un disco, como lo habían estado hasta ahora también entre las cubiertas de un libro códice, sino que se habían derramado por la Red. Así que, ¿dónde estaban?

Seguir leyendo en bez diario.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

Ejemplares únicos. Antonio Rodríguez de las Heras en bez diario

Ejemplares únicos. Antonio Rodríguez de las Heras en bez diario

Una biblioteca expuso hace ya unos años una selección de sus libros dañados por el lector. La visita a la exposición producía el malestar y la incomprensión de la visión de la violencia gratuita. Subrayados y notas con tinta, páginas arrancadas o mutiladas…

Cien lectores de un libro habrían pasado por sus páginas sin dañarlas, pero bastó uno solo para infringir un deterioro irreparable. Una manifestación más de una versión de la entropía ya no en los sistemas físicos cerrados, sino en las organizaciones humanas.

Nuestras organizaciones son como castillos de naipes, trabajosamente levantados y mantenidos frente a la facilidad con la que un naipe que se retire o un golpe en la mesa los desmoronen. Una sola persona puede romper el silencio y la atención de un auditorio; un acto de gamberrismo, estropear el mobiliario urbano; y un impertinente en el grupo, frustrar una conversación. La vida social tiende al desorden y solo la insistencia por evitar ese final consigue un equilibrio inestable.

Seguir leyendo en bez diario.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

La cultura hipertextual. Antonio Rodríguez de las Heras en bez

La cultura hipertextual. Antonio Rodríguez de las Heras en bez

Hoy nuestra comunicación es hipertextual. El mundo en red no se podría sostener sin haber desarrollado ese concepto. Ha penetrado de tal manera en nuestra cultura que se ha hecho invisible, es decir, que leemos, escribimos, buscamos información, sin darnos cuenta de que lo hacemos hipertextualmente.

El sueño hipertextual nace difusamente en el seno de la cultura libresca. En el siglo XVI Agostino Ramelli pensó en una noria en la que en cada cangilón se colocaba un libro, para que el lector, sentado tangencialmente a la rueda de libros, y con la ayuda de un ingenio de engranajes y palancas pasara de uno a otro sin moverse de la silla.

Seguir leyendo en bez.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

Cultura digital. Cultura oral. Antonio Rodríguez las Heras en BEZ

Cultura digital. Cultura oral. Antonio Rodríguez las Heras en BEZ

Hace pocas décadas veíamos los fenómenos que nos traía el mundo digital desde nuestras concepciones y prácticas de la cultura escrita. Así que la web era un libro infinito desencuadernado, sus páginas cubrían y empapelaban el planeta, y en vez de estar cosidas como en un libro hecho de papel, estaban hilvanadas por puntadas (links) que enlazaban palabras. Se deshojaba el libro y se tejía el hipertexto. Teníamos delante de nuestros ojos una pantalla, pero la tratábamos como una página, una página web.

Pensábamos que era solo cuestión de cambio de soporte para la palabra escrita. De igual modo que la escritura había pasado de la cera, el metal, la arcilla, al papiro, al pergamino, al papel, ahora presenciábamos la transición –no sin resistencias y recelos, como en casos anteriores—a un soporte digital.

Seguir leyendo en BEZ.

 

Si quieres estar al día de nuestras actividades, colecciones, propuestas, cursos, ofertas, date de alta en nuestro boletín semanal.