Ya me he registrado:

Recuperar contraseña

Ver tu carrito

Antoine Gallimard. El faro de la literatura francesa. Álex Vicente en El País Semanal

Antoine Gallimard. El faro de la literatura francesa. Álex Vicente en El País Semanal

SU HISTORIA empieza en un patio interior de París, ocupado por un jardín con cuatro setos tallados en formas cónicas que delimitan los extremos del parterre. Cuando era un niño, Antoine Gallimard solía jugar en este exclusivo pensil, que comunicaba con el palacete donde se encontraba el despacho de su padre. Antes lo ocupó su abuelo, fundador de la insigne editorial que sigue llevando el apellido familiar como si fuera un estandarte. Sentado en el mismo lugar, solo que unas cuantas décadas más tarde, Gallimard recuerda cómo hacía los deberes en un rincón de la mesa, ocupada hoy por una montaña de portadas en amarillo crema, el color corporativo. Cuando sacaba buenas notas, su abuelo le regalaba un volumen de La Pléiade, la lujosa colección en papel biblia que reúne las obras completas de los grandes de la literatura. De repente, le viene a la memoria William Faulkner, paseando en “un estado de ebriedad muy avanzado” por el jardín que tiene ante sus ojos. Y las historias que le contaba Louis Aragon cuando lo llevaba en coche a su casa de campo, “cada vez que libraba su chófer oficial, pagado por el Partido Comunista”. Y sonríe al recordar los sobres con dinero en efectivo que su abuelo le hacía llevar a Jean Genet, ya que este “se negaba a abrir una cuenta en un banco”.

“PARA SER EDITOR NO HAY QUE TENER AMOR PROPIO, PORQUE A VECES SE NOS TRATA DE MANERA INJUSTA”

No cuesta adivinar que Antoine Gallimard siente añoranza por aquellos tiempos. “No hay que pasarse de nostálgico, pero fue una gran época. En aquel momento todavía se hablaba más de literatura que de economía”, ironiza. Para Gallimard, convertido en uno de los grandes editores europeos, algo ha cambiado desde la época en que su padre regentaba esta sede, en el corazón del barrio de Saint-Germain. “Ha habido una gran concentración empresarial y una financiarización muy fuerte. Por otra parte, antes contábamos con un núcleo duro de lectores que leían hasta tres o cuatro libros al mes. Con la llegada de esa generación que ha crecido con las pantallas, ese público tiende a desaparecer”. También el libro se ha transformado. “Se empieza a considerar que es una mercancía como las demás. Pero no es un producto de usar y tirar, sino un compañero con el que uno se reencuentra en la mesilla de noche. Es una mirada, un suspiro, una ensoñación. Un vínculo sin fin con los demás. Un libro es todo lo que no es palpable”.
Seguir leyendo en El País Semanal.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura, además de disponer de ventajas y promociones DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

Antinomias y disquisiciones sobre el mercado digital. Manuel Gil y Jorge Portland en Texturas 18

Antinomias y disquisiciones sobre el mercado digital. Manuel Gil y Jorge Portland en Texturas 18

Compra hasta el 3 de julio el artículo completo y todos los contenidos de Texturas 18 en digital por sólo dos euros.

Transcurridos ya más de dos años desde que la edición comenzó el proceso de digitalización y comercialización de contenidos digitales, son muchas las conclusiones que se pueden extraer de la experiencia. En primer lugar el cambio de actitud de la edición española, del «vade retro» inicial al «pase sin llamar» actual; en este sentido, se ha comprobado que la inexistencia de una hoja de ruta de la transición digital ha llevado a numerosos editores a «ir por libre» y dar palos de ciego, cuando no a matar moscas a cañonazos. No es lo mismo obligar a que todo aquel que quiera vender los contenidos españoles deba adaptarse a lo establecido de común acuerdo por la edición, que
ser la edición la que se adapta a los majors, como así ocurre en la actualidad. Y esto es un desastre. En esta línea, cada vez tenemos más claro que se hace imprescindible un centro de análisis y consultoría de datos del propio sector, como servicio a sus agremiados. ¿O sólo sirve la agremiación para ir a la Feria del Libro de Madrid? No es posible tener una carencia de datos tan alarmante, no se puede funcionar con informes de «retrovisor» acerca de lo que ocurrió el año pasado. Se imponen un conjunto de informes de situación, casi en tiempo real, que hagan avanzar la comercialización digital. Vamos a analizar aquí algunos temas sobre los que ya se tienen datos suficientes gracias a la experiencia de estos años, y sobre los que conviene iniciar una reflexión profunda.

El mercado

El mercado está comenzando a moverse, muy lentamente pero se está moviendo. En estos momentos hay editores que aseguran que sus aumentos de ventas (por descarga) están en torno al 400% en su volumen de comercialización con Libranda; el porcentaje, que parece una salvajada, hay que matizarlo debido a que partían de cero y arrancaron con muy poquitos libros electrónicos. Y una cosa son descargas y otra muy distinta beneficios.
El aumento del fondo de catálogo obviamente ha elevado las descargas. En cualquiera de los casos, ni que decir tiene que para alcanzar una masa crítica de base todavía habrá que esperar mucho tiempo. Si, como varios informes aseguran, el parque de dispositivos, entre eReaders y tabletas está en torno a 1 millón, y las expectativas para 2012 es alcanzar 1,8 millones, comienzan a sentarse las bases de una masa crítica de dispositivos que permita evaluar la consistencia del mercado y establecer unas proyecciones juiciosas de evolución posible. Un problema que aparece en el horizonte es el de los descensos en precios, cuya horquilla de comercialización en compra por impulso se sitúa ya por debajo de 8 euros; a esto hay que añadir el problema acuciante de renta que tienen los jóvenes, más que castigados por el impacto del decrecimiento salarial y la polarización de las rentas, lo que nos lleva a pensar en un decrecimiento todavía más fuerte de los precios. Si los editores esta disconformes con estos precios de ganga, los usuarios también. Los contenidos de calidad pueden no valer un euro.

Para seguir leyendo, compra hasta el 3 de julio el artículo completo y todos los contenidos de Texturas 18 en digital por sólo dos euros.  Acceder.

Manuel Gil es coautor de dos de los títulos publicados en la colección Tipos móviles:

TM12_Paradigma_digital-250x250

 

El paradigma digital y sostenible del libro

 

20 € en papel y 5,99 en electrónico

 

 

 

 

TM01_Nuevo_paradigma-250x250

 

El nuevo paradigma del sector del libro

 

18 € en papel  y 4,99 en electrónico

Algunos descubrimientos editoriales: al César lo que es del César. Josep Mengual

Algunos descubrimientos editoriales: al César lo que es del César. Josep Mengual

Es muy común entre los editores con vocación cultural el deseo del descubrimiento de nuevos valores, y quien fuera editora de Lumen, Esther Tusquets (1936-2012), lo expresaba diciendo que prefería publicar la primera obra de un autor importante que la última. Otro editor de cuerda hasta cierto punto similar, Manuel Borrás, de Pre-Textos, se quejó en alguna ocasión de tener la sensación de actuar como el ojeador que levanta la pieza para que otro cazador mayor cobre la pieza, aludiendo a las grandes empresas editoras que contrataban las segundas o terceras obras de escritores a los que pequeñas editoriales, como la suya, se habían arriesgado a dar a conocer por primera vez.

Esta vocación descubridora es muy común que vaya acompañada de la voluntad de crear un catálogo de autores, frente a los catálogos de obras. Dicho de otro modo, la pretensión de reunir toda la obra de algunos autores, aunque es evidente que compaginar esas dos vocaciones (descubrir y hacer lo que suele llamarse «política de autor»), a la larga siempre ha sido problemático, porque también es muy raro que una editorial de esas características pueda (o quiera) crecer del modo en que tal equilibrio requeriría, así que a menudo llega un momento que cada nuevo descubrimiento implica desprenderse de las nuevas obras de algún autor que hasta entonces era considerado «de la casa».

Estas «políticas de autor» acaban por generar entre los lectores el establecimiento de una muy firme asociación entre unos autores y sus editores. Valgan como ejemplos, en el ámbito de la edición española, el de Miguel Delibes con Destino o el de Umberto Eco con la Lumen de Esther Tusquets. Por otra parte, este mismo vínculo suele ser explotado y reivindicado por los editores, cuando el autor en cuestión se consagra, como caso de éxito en su política de autor, pero en más de una ocasión eso ha llevado también a excesos, y la prensa literaria, no siempre suficientemente informada, a veces no ha hecho sino contribuir a ello.

Seguir leyendo en blog de Josep Mengual Negritas y cursivas.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

 

Vías de salida: lo que el sector editorial tiene que aprender del periodístico. Esteban Hernández en Texturas 22

Vías de salida: lo que el sector editorial tiene que aprender del periodístico. Esteban Hernández en Texturas 22

Compra hasta el 5 de junio el artículo completo y todos los contenidos de Texturas 22 en digital por sólo dos euros. Acceder.

Si hay algún reproche exterior al sector editorial que se haya convertido en habitual en los últimos tiempos, es el de su escasa adaptación a los tiempos digitales: su incapacidad para generar un nuevo modelo de negocio a partir de un nuevo soporte, el e-book, que generaría una sensible disminución del precio y con ella un aumento notable de las ventas, es señalada insistentemente como causa primera de los males del sector. Sería la panacea desde muchos puntos de vista: combatiría con éxito la pérdida de compradores provocada por la crisis, fijaría un modelo de negocio mucho más justo para autores y consumidores, eliminaría a los intermediarios improductivos y establecería nuevas formas de visibilidad que haría que demanda y oferta encajasen de una forma casi perfecta.

Desde esta perspectiva, la experiencia del mundo periodístico es particularmente interesante para el editorial, toda vez que siguió el camino opuesto, apostando desde su inicio por lo digital, generando contenidos específicos para la web, apostando por los ingresos publicitarios como vía de generación de recursos y ofertando mucha mayor inmediatez a un público que quería conocer las noticias cuando se producían, no al día siguiente. El papel, el viejo soporte, justificaba su precio únicamente desde la comodidad o la costumbre, ya que sus contenidos eran los mismos que los de la versión digital, pero publicados muchas horas después.Mientras la cadena del libro no quería separarse del papel, los editores de diarios lo percibieron como un pasado que tardaría tiempo en desvanecerse pero cuya salida del mapa era inevitable: lo tradicional, como en el resto del mundo de los negocios, tenía sus días contados. Lo digital, sin embargo, traía enormes beneficios en costes, rapidez de circulación y capacidad de llegada.

La desconfianza en que el soporte tradicional pudiera servir como generador de ingresos para el futuro se hizo cada vez más presente, al tiempo que se fantaseaba con múltiples modelos de negocio más allá de los ingresos publicitarios, que si bien nunca llegaban a cuajar, se entendían como las pruebas necesarias hasta que se pudiera conseguir el modelo definitivo.

La industria editorial no hizo nada de esto. Salvo la concentración, proceso propio de estos tiempos y típico de las crisis, todo lo demás fue en sentido contrario. Lo digital comenzó siendo invisible, tanto a la hora de plantearse
sus posibilidades como de analizar sus amenazas Ni siquiera la piratería y la compartición de archivos fueron tomadas en serio, pensando que el sector era diferente de aquellos otros que las habían sufrido y que en el libro su impacto sería poco más que marginal. Tampoco los e-books merecieron confianza alguna: a menudo, el sector editorial decía estar dando pasos hacia lo digital, pero en la práctica rechazaban aventurarse por ese camino.

Txt_22-235x235

Para seguir leyendo, compra hasta el 5 de junio el artículo completo y todos los contenidos de Texturas 22 en digital por sólo dos euros. Acceder.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

Tres editores 'amateur'. Janet Flanner en Texturas 26

Tres editores ‘amateur’. Janet Flanner en Texturas 26

Compra hasta el 7 de mayo el artículo completo y todos los contenidos de Texturas 26 en digital por sólo dos euros. Acceder.

En la evolución de la literatura, el editor literario ha sido, sin lugar a dudas, el segundo factor imprescindible. Individualmente, sin embargo, rara vez ha sido reconocido como ese elemento principal y necesario relacionado con la aparición de un nuevo gran libro, ni mucho menos por los lectores. Sólo ha representado el papel de común burro de carga de la literatura, con los autores y a veces con el peso de sus genios sobre su espalda. Como editora original del Ulises, la difunta señorita Sylvia Beach se salvó de una o dos de estas constrictivas categorías. Se hizo famosa por haber publicado únicamente esta enorme obramaestra de James Joyce, tan difícil de leer y desentrañar que, en un primer momento, tanto los lectores como numerosos críticos necesitaron su tiempo para apreciarla. Al principio le daban las gracias, sobre todo por el mero hecho de la conmoción que provocaba cada vez con mayor frecuencia en todo el mundo literario occidental de los incipientes años veinte. Después, con el paso de los años, fueron literalmente losmiles de turistas y lectores y escritores de ambos lados del Atlántico que acudían a su pequeña librería Shakespeare en la rue de l’Odéon los que le agradecieron en persona su servicio a la literatura. La librería se había convertido en un enorme centro difusor de ilustración e influencia literaria que ella presidía de forma humilde, una persona tan pequeña como su local, de talla adolescente, con melena corta de colegiala y cuello blanco de oficinista, y gafas baratas con montura de acero. De donde no escapaba al destino de editor literario era como bestia de cargamoviéndose con dificultad bajo el aplastante fardo de genio y egocentrismo de algún autor excepcional, carga pesada como las piedras o el mármol en el caso del dublinés Joyce. No existe crónica de ningún otro gran escritor de prosa en inglés de nuestro tiempo en quien habitara una personalidad tan prodigiosa como la que él poseía, o que tuviera un carácter tan Tres editores ‘amateur’ profundamente esculpido y forjado por su propio ego. Era como una elegante y delgada columna de granito erigida en su propio honor.

Parte de su fama provenía del hecho de ser una editora amateur y una mujer que tuvo el valor de publicar un clásico masculino moderno tan osado como el Ulises. Toda la gratitud de Joyce, en granmanera sobreentendida, se debería haber dirigido a ella como mujer. Pues la paciencia que tuvo con él era femenina, casi maternal, incluso en lo que respecta a su libro. En uno de esos obituarios británicos, a menudo tan extraordinarios por su mezcla de justicia, honestidad e ironía, el señor Darsie Gillie, corresponsal en París de The Guardian, la describió después de su muerte como «una mujer que ha dejado en la literatura una marca que pocos podrán igualar.

Txt_26Para seguir leyendo, compra hasta el 7 de mayo el artículo completo y todos los contenidos de Texturas 26  en digital por sólo dos euros. Acceder.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

François Maspero, retrato de un editor. Gabriela Torregrosa en Texturas 28

François Maspero, retrato de un editor. Gabriela Torregrosa en Texturas 28

Compra hasta el 23 de abril el artículo completo y todos los contenidos de Texturas 28 en digital por sólo dos euros. Acceder.

El pasado once de abril (año 2015) falleció en París, a los 83 años, el gran editor francés de la izquierda: François Maspero. Maspero fue, sin embargo, mucho más que un editor, como él mismo se empeñaba en recordar siempre que se le presentaba la ocasión; no en vano fue también librero, periodista, escritor y traductor. La labor editorial se impone casi como una exigencia de los tiempos y de su pasado familiar, una responsabilidad con respecto a lo vivido: sus padres fueron arrestados y deportados en 1944 por el ocupante nazi. Unos meses después muere su padre en el campo de concentración de Buchenwald, y su hermano, en combate, con tan solo diecinueve años. Más tarde, en el contexto histórico de las guerras coloniales, editar no era tanto una opción como un imperativo. Así pues hay que leer el catálogo de Maspero como el resultado en ocasiones azaroso de las circunstancias que le tocaron vivir y de un cierto compromiso ineludible.

En 1955, con 23 años, Maspero abre su primera librería, a la que sucede una segunda, más grande y con más empleados: La Joie de Lire, en pleno Barrio Latino, una librería que será durante mucho tiempo (hasta que la primera FNAC abra sus puertas en 1974) la librería parisina más importante, además de un punto de encuentro de intelectuales opuestos a la guerra de Argelia. De ahí surge la necesidad de la edición, de este «carácter insoportable de las guerras coloniales [y de] la desilusión frente al comunismo soviético» nace el Maspero que se improvisa editor (y todo el lote qui va avec): el Maspero apasionado de la tipografía, el editor exigente y comprometido, el editor insobornable. El editor que, inevitablemente, incomoda al poder: por esa época se suceden los constantes secuestros de ediciones, los encausamientos, los pleitos, los atentados, que están a punto de llevar a la quiebra a la editorial. Ésta sobrevive únicamente gracias al apoyo de autores y lectores.

Allá por 1982, las ilusiones perdidas, Maspero abandona la editorial, dejando tras de sí un catálogo impresionante que es todavía hoy referencia ineludible de la edición crítica en Francia. Para él, la edición fue «un oficio en el que todo es imperfecto y en el que todo empuja a la perfección». Para él, como para cualquier editor de raza, un editor se define por su catálogo: «Un editor se define por su catálogo. Primero está el catálogo de los libros que ha publicado, pero después también está un catálogo para mí mucho más importante: el catálogo de los libros que no ha publicado; y yo estoy muy orgulloso de ver los libros que no he publicado. En una tercera categoría estaría el catálogo de libros que uno ha hecho que publiquen otros editores».

Txt_28

Para seguir leyendo, compra hasta el 23 de abril el artículo completo y todos los contenidos de Texturas 28  en digital por sólo dos euros. Acceder.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

El acto de editar como acto de escritura/lectura. Entrevista a Gustavo Guerrero por Josep Mengual

El acto de editar como acto de escritura/lectura. Entrevista a Gustavo Guerrero por Josep Mengual

Gustavo Guerrero (Caracas, 1957), profesor universitario, crítico literario y ensayista, escritor y consejero literario para el ámbito de la lengua española en Gallimard, desde hace ya varios años ha asistido desde una posición privilegiada a los procesos de internacionalización de la literatura española y latinoamericana, en los que París ha desempeñado un papel fundamental.

Llegas a París, habiéndote graduado en Derecho en la Universidad Andrés Bello, ¿qué te lleva a París?

En realidad, el viaje a París supuso una ruptura. Durante mis últimos años en Caracas vivía una doble vida: de día era un joven abogado especializado en derecho financiero (trabajaba en la colocación de bonos de la deuda pública en los mercados extranjeros) y de noche escribía reseñas y notas bibliográficas para el suplemento literario del periódico El Universal (por entonces uno de los más importantes de Venezuela) y también para otras publicaciones nacionales y extranjeras (entre ellas, la famosa Vuelta de Octavio Paz). Llegó un momento en que se hizo imposible seguir sirviendo a estas dos coronas.

Seguir leyendo en Negritas y cursivas, el blog de Josep Mengual.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder

Elogio de míticos y desconocidos u olvidados editores. Juan Manuel Roca en El malpensante

Elogio de míticos y desconocidos u olvidados editores. Juan Manuel Roca en El malpensante

El oficio del buen editor se parece al de abogado del diablo. Así lo comprueba este repaso por un buen número de autores, hoy clásicos, que editores agudos han rescatado de los desacertados vituperios de la crítica.

Para José Angel Leyva

El tiempo permanece

 Atrapado entre los libros.

 Por ese prodigio de aprehensión,

 Heráclito sigue bañándose

 En el mismo río,

 En la misma página.

Paralelo al ojo avisado de un buen editor está el ojo a veces estrábico de algunos críticos. No sé, por ejemplo, quién fue el editor de Las flores del mal, un prodigio salido de las manos de Charles Baudelaire en 1857. Pero su tiraje inicial de 1.300 ejemplares fundaría casi una religión poética. Hago venias de gratitud a su editor. Sin embargo hay que mirar las trabas, la condena “por ultraje moral” a la que fueron condenados libro y poeta. Es un punto importante para señalar que paralelamente a la publicación de un autor también entran a jugar los críticos, otros agudos o tontos eslabones intermediarios entre obra y lectores. Aún en 1893 un gran escritor al que se le fueron las luces, que por fortuna no tuvo en sus manos el rol de editor, Émile Zola, afirmaba que “dentro de cien años, los libros de historia de la literatura francesa solo mencionarán Las flores del mal como una curiosidad”. Si Zola viviera hoy, a más de un siglo de su errático vaticinio, sin duda pagaría para que se lo tragara la tierra, pues esta obra maestra e inaugural de la poesía moderna no solo está en la historia de la literatura francesa sino en la universal. Su afirmación es su propio “yo acuso”, y su triste epitafio como crítico.

No así la legión de editores que siguen fatigando rotativas con los versos de Baudelaire, pero que por supuesto dudosamente hubieran corrido la aventura de publicar por primera vez el libro satanizado.

Seguir leyendo en El malpensante.

Algunos libros de y sobre editores en la colección Tipos móviles.

TM06_Jerome_LindonTM05_Giulio_EinaudiTM17_Random_HouseTM11_Travesia_libro

 

 

 

 

 

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder

Carlos Barral y Jaime Salinas, caos y orden editorial. Josep Mengual

Carlos Barral y Jaime Salinas, caos y orden editorial. Josep Mengual

El encuentro entre quienes, por motivos muy distintos, se convirtieron en dos de los editores de referencia en la España del siglo XX, Jaime Salinas (1925-2011) y Carlos Barral (1928-1989), se produjo gracias a la intervención de un empresario francés cuya trayectoria se hace difícil de rastrear, Gilbert Garnon. La Histoire des français libres registra un Gilbert Garnon nacido en París el 24 de mayo de 1921 que se pasó a la Francia Libre y se incorporó a la Resistencia francesa en 1943. Por otra parte, la firma de un «Gilbert Garnon» aparece como responsable de unas cuantas ilustraciones pornográficas que acompañan pequeñas ediciones más o menos clandestinas debidas a firmas importantes de la literatura francesa: una Nouvelle Justine del Marqués de Sade prologada por Alain Robbe Grillet (1922-2008), un Gamiani ou deux nuits d´excès, de Alfred de Musset, prologado por la madre del ecofeminismo Françoise d´Eaubonne (1920-2005), Quelques images pour la jeunesse d´Alexandre, con textos de Roger Peyrefitte (1907-2000)…

Seguir leyendo en Negritas y cursivas.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

El magisterio de Manuel Borrás y la editorial Pre-Textos. Josep Mengual

El magisterio de Manuel Borrás y la editorial Pre-Textos. Josep Mengual

La biografía de un editor es su catálogo, reza lo que se ha convertido ya casi en un adagio, que en expresión de Manuel Borrás se convierte en que «el mejor libro que un editor puede escribir es su catálogo». No sólo por su catálogo, que también, Manuel Borrás se ha ido convirtiendo en las últimas décadas en una de las voces más respetadas entre los editores con vocación literaria. Su proverbial generosidad ha hecho además que haya ido acumulando una notable cantidad de textos en los que reflexiona sobre el oficio y que andan diseminados en revistas y publicaciones, a menudo bisoñas o de corta vida, a las que aun así jamás entrega textos de compromiso para cumplir el expediente, sino más bien textos comprometidos y bien meditados; y a ello hay que añadir incontables entrevistas en publicaciones periódicas y blogs en los que ha dejado también sus agudas y siempre interesantes reflexiones sobre el panorama editorial en lengua española. Muuchos de ellos están disponibles en la sección Palabra de Editor del web de la editorial Pre-Textos.

Seguir leyendo en Negritas y cursivas.