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Libros e industria editorial: el negocio contra la cultura. Juan Domingo Argüelles en La Jornada

Libros e industria editorial: el negocio contra la cultura. Juan Domingo Argüelles en La Jornada

La industria editorial, en sus mejores momentos, está asociada a la creación y a la divulgación de la cultura; estrechamente vinculada al progreso de la educación y a la formación de conocimiento, lo mismo si se trata de literatura que si se refiere a la ciencia, el arte, la historia, la religión, los viajes, etcétera.

Después de la segunda guerra mundial (1939-1945) tocó a la industria editorial la reconstrucción más importante: la del pensamiento. Y esta reconstrucción (que se hizo a la par de retirar escombros y levantar nuevas edificaciones) corrió a cargo de las editoriales universitarias y los sellos independientes, cuyos impulsores tenían la certeza de que ninguna reconstrucción sería duradera si, en medio del nihilismo ocasionado por la barbarie bélica, no se reedificaba la inteligencia.

La historia de este antídoto contra la devastación no sólo de los edificios sino, sobre todo, de la conciencia y el saber, la encontramos en muchos libros, pero especialmente está en dos volúmenes ejemplares: La industria del libro. Pasado, presente y futuro de la edición (Anagrama, 2001), de Jason Epstein, y La edición sin editores. Las grandes corporaciones y la cultura (Era, 2001), de André Schiffrin. Estos libros cuentan la historia de los esfuerzos y afanes denodados por restablecer la confianza en la cultura y en la educación en los años finales de la primera mitad del siglo xx.

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Inventar un futuro. El dilema de la industria editorial argentina. Guillermo Schavelzon

Inventar un futuro. El dilema de la industria editorial argentina. Guillermo Schavelzon

La industria editorial Argentina tiene un dilema a resolver: ¿quiere ser solamente la de un país consumidor –amplio y culto sin duda—, o generar una industria editorial potente que recupere los mercados externos que una vez tuvo, y así crecer?

Una industria editorial fuerte es un buen negocio, y además permite crear los canales comerciales imprescindibles para que los libros de los autores de un país puedan circular en otros.

Un pasado de vanguardia

A mediados del siglo veinte, la industria editorial argentina abastecía de libros a todos los países de Latinoamérica, y de manera marginal en términos cuantitativos, pero fundamental culturalmente, a España, que compraban en pequeñas cantidades libros que el gobierno de Franco no permitía publicar. Una censura férrea, que controlaba mucho más la edición local, que los pequeños envíos que llegaban por correo a las librerías.

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Millenium 4, lo único que unifica a Europa. Guillermo Schavelzon

Millenium 4, lo único que unifica a Europa. Guillermo Schavelzon

Qué penoso es ver a los políticos europeos peleando para no aceptar refugiados en sus países, gente desesperada que huye de las guerras, sostenidas con la venta de armamentos que hacen los mismos países europeos que no los quieren recibir. (El 28% de la exportación de armas de España ¡es a Siria!).

Mientras este debate oprobioso, indigno y vergonzante lleva la tensión de la Unión Europea al límite, asistimos a un curioso fenómeno unificador: el lanzamiento en todos los países, en forma simultánea, del tomo IV de la serie Millenium ™ de Stieg Larsson, solo que ya no está escrita por él, su muerte es conocida por los lectores. Estos hechos tan contrastados nos sumen en una gran paradoja.

Es público que este escritor sueco, ex periodista, ex editor de revistas de izquierdas siempre en riesgo, de vida modestísima, que nunca ganó más que para sobrevivir, dedicó sus últimos años a escribir los tres primeros tomos de esta saga, y murió de un ataque al corazón a los 50. No llego a ver publicada su obra, que tuvo un éxito tan arrasador como internacional, vendiendo más de 80 millones de ejemplares.

 

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¿Cómo están impactando las ventas de libros electrónicos en la industria editorial americana? Julio Alonso Arévalo

¿Cómo están impactando las ventas de libros electrónicos en la industria editorial americana? Julio Alonso Arévalo

Libros electrónicos han tenido gran éxito en Canadá, Estados Unidos y el Reino Unido. Las ventas de libros electrónicos representan entre un cuarto y un tercio del mercado del libro de los consumidores y, en 2018, será superarán en ventas  a los libros impresos, si bien los audiobooks se configuran como el segmento más lucrativo.

La Asociación de Editores Americanos (AAP) y el Grupo de Estudio de la Industria del Libro (BISG) pusieron en marcha un nuevo modelo de estadísticas de la industria editorial, BookStats, para seguir con atención los cambios transformacionales en cómo se produce el contenido del libro y se vende en la era digital. Este proyecto pionero de datos, publicado anualmente en su primera fase, ofrece una visión completa de la forma y tamaño de la industria editorial estadounidense medida por unidad neta y ventas en dólares. Los datos del proyecto BookStats está disponible para su compra en un informe anual, un breve resumen en PDF, el último de Julio de 2014  y de manera interactiva a través de un tablero de datos en línea.

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¿Dónde se piensan la edición y el sector del libro en español?

Desde hace años me llama la atención la gran cantidad de contenidos que se producen sobre la edición, el libro, la industria editorial y la lectura. Se trata de un sector que produce contenidos sobre los más diversos temas incluyendo la naturaleza de su oficio, su historia, los diversos aspectos de su trabajo, su rol, su modelo de negocio, su evolución, su situación actual, etc. Me pregunto si hay otros sectores que reflexionen y hablen tanto sobre sí mismos y por diferentes motivos he podido constatar que el de la tecnología, el de la publicidad y el marketing, el de la ciencia o el del periodismo sí que lo hacen. No sé si esto tenga que ver con los mitos que hay alrededor de estos sectores, con la fascinación que a menudo producen al ser vistos desde afuera, con la pasión que muchas veces sienten por sus oficios quienes los ejercen y con la imagen que éstos tienen o quieren proyectar de sí mismos.

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La cara oculta de la edición

La cara oculta de la edición

Este «Édition : l’envers amer du décor», artículo que publicó Martine Prosper en Le Monde a finales del 2008 y en el que analizaba los entresijos de la compra del segundo grupo editorial francés, Éditis, por parte de Planeta, fue el origen de su libro «La cara oculta de la edición».


Édition : l’envers amer du décor

 

Martine Prosper
Éditrice Casterman (groupe Flammarion)
Secrétaire générale du Syndicat national Livre-Édition CFDT

En ces temps de rentrée littéraire, il est d’usage de compter le nombre de nouveaux romans, de s’inquiéter de ce grand gâchis papivore et si peu « durable », de verser en passant quelques larmes sur la survie toujours plus menacée des librairies indépendantes. Le tout sous l’ombre inquiétante du grand ogre numérique, dont nul ne sait s’il parviendra à en finir avec ce bon vieux livre !
Cessons, une fois pour toutes, d’accréditer l’image héroïque que la profession aime à donner d’elle-même : celle d’une entreprise peu rentable, en un mot culturelle, toute entière vouée au service de l’humaine cogitation.  Oui, l’Édition est une activité économique stable, concentrée en groupes de taille européenne, et suffisamment profitable pour que des fonds d’investissement s’y impliquent. Qu’on en juge par ce qui vient de se passer chez Éditis, le 2e groupe français. Racheté en 2004 par le fonds Wendel pour 650 millions d’euros, il est revendu un peu plus de trois ans plus tard pour plus d’1 milliard au groupe espagnol Planeta.  Soit une très honnête plus-value de 350 millions d’euros, au bas mot ! Peu rentable, l’Édition ?
Le scandale éclate lorsque la presse révèle, qu’au passage, une poignée de dirigeants se sont partagé la coquette somme de 37 millions d’euros d’euros. Pour les 2500 salariés du groupe, qui sortent de trois ans de rigueur salariale et de stress effréné… rien, bien sûr. Philanthropes, les grands patrons d’Édition ?
Selon le système dit de LBO (Leverage Buy Out), le PDG du groupe a investi quelque 700 000 euros en 2004. Jackpot en 2008 : 11,3 millions de retour sur investissement !  Le système est légal, dit-on, et s’apparente à une sorte de pari sur la profitabilité à venir de l’entreprise. Au-delà de l’immoralité choquante de l’affaire, posons-nous la question des moyens utilisés par ce PDG pour réussir son pari.

Durant ces trois années, Éditis a mené une stratégie offensive et très concurrentielle, achetant le peu d’entreprises disponibles sur le marché (Cherche Midi, Gründ, DNL…), « cassant » les prix de la distribution pour attirer de nouveaux clients éditeurs, et pressurant au maximum sa masse salariale via des salaires au rabais et des augmentations ridicules. Mais c’est surtout l’incontestable dynamisme des entreprises du groupe qui a fait la différence et le résultat d’Éditis (+ 16 % de chiffre d’affaires en 2007). Dans l’économie du livre qui, rappelons-le, est une activité de prototype, la matière première est humaine : d’un bout à l’autre de la chaîne, ce sont des femmes et des hommes qui, de l’idée de départ à l’objet physique, du travail éditorial proprement dit aux modes de diffusion et de distribution, construisent la réalité de ce produit unique qu’est le livre. Dans ces conditions, on comprend d’autant mieux l’amertume des salariés d’Éditis : c’est bien leur travail qui a permis la plus-value de la vente de leur groupe… et l’enrichissement des dirigeants. La simple reconnaissance de cette évidence a fait l’objet d’un bras de fer de plusieurs mois, gagné par les organisations syndicales – elles obtiendront au final 1500 € pour tous, un calendrier de négociations salariales en septembre et le principe d’un intéressement au résultat du groupe.
C’est bien le même problème de reconnaissance qui fut au cœur du mouvement de grève « historique » au siège de Flammarion le 13 juin dernier. Motif du courroux : après une excellente année 2007 (+ 8,6 % de CA, + 25 % de résultat d’exploitation, + 10 % de résultat net), la direction de ce groupe racheté en 2000 par RCS (Rizzoli Corriere della Sera) a accordé une augmentation très inférieure à l‘inflation, refusant aux délégués syndicaux le principe même d’une prime d’intéressement au résultat. Et pourtant, là encore, tout le monde n’est pas logé à  la même enseigne, puisqu’une partie des dirigeants bénéficient d’une enveloppe de primes bien supérieure au total de l’augmentation générale. Déni similaire dans l’ensemble de la branche professionnelle, où le Syndicat patronal (SNE), qui représente les grandes entreprises du secteur, s’emploie depuis plusieurs années à maintenir la moitié des coefficients de la grille conventionnelle en dessous du SMIC, ce qui a pour effet de tirer l’ensemble des salaires d’embauche vers le bas, particulièrement ceux des cadres, majoritaires dans le cœur de métier. « Bac + 5 / 1280 € nets ! » ou encore « Intellos et smicard / L’avenir dans l’Édition ?! », dénonçaient les pancartes de manifestants Flammarion en colère… Argument rabâché du côté patronal : de par son prestige, le secteur n’a pas de problème de recrutement, peu d’offres d’emploi et beaucoup de demandes, alors pourquoi payer plus… Cyniques, les employeurs de l’Édition ?
« Tout le monde n’a pas vocation à créer de la valeur ajoutée », déclarait la zélée directrice de communication d’Éditis pour justifier l’invraisemblable « cagnotte » de ses dirigeants. Bel aveu, en tout cas, du mépris dans lequel sont tenus les salariés, travailleurs à domicile, indépendants, auteurs et autres petits soldats du livre, tout juste bons à servir de chaire à spéculation.
Mais tout n’est pas perdu. Car il y a encore, dans ce métier, des professionnels qui aiment ce qu’ils font, croient en l’avenir des livres et s’emploient à faire mentir les sombres prophètes. La preuve, ils ont jusqu’alors subi sans broncher petits salaires et grosse pression… Sauf qu’une ligne rouge vient d’être franchie. Une grogne sociale passagère ? Non, le début d’une prise de conscience.


Libro: La cara oculta de la edición
Autor: Martine Prosper

ISBN: 978-84-92755-55-4
Precio: 16,00€

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