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José Antonio Cordón García, Raquel Gómez Díaz. Lectura, sociedad y redes  Colaboración, visibilidad y recomendación en el ecosistema del libro. Marcial Pons

José Antonio Cordón García, Raquel Gómez Díaz. Lectura, sociedad y redes Colaboración, visibilidad y recomendación en el ecosistema del libro. Marcial Pons

José Antonio Cordón García, Raquel Gómez Díaz

Lectura, sociedad y redes  Colaboración, visibilidad y recomendación en el ecosistema del libro

Marcial Pons

Colección: Universidad y Lectura

2019. 298 p.

ISBN 978-84-9123-577-4

 

Si hay algo que caracteriza a la lectura es su vocación comunicativa, de socialización, de intercambio, dialógica. Como una de las formas de conocimiento más sutiles que ha inventado la humanidad, esta actividad implica a todos los actores involucrados en la misma, pero sobre todo a los lectores, de manera individual o colectiva. Un buen libro leído compele a su difusión, al intercambio de pareceres, a la recomendación, pero también a la intervención, articulando un dialogo, indirecto, a través de anotaciones en la obra, o directo, a través de redes sociales u otros medios, con otros lectores y/o con el autor. El espacio de la lectura es el de la transición entre el pensamiento cifrado en una obra y las interpretaciones que genera, el de los escenarios en donde tiene lugar la misma, el de las vías por las que los libros transitan entre las personas, entre las instituciones.

En esta obra se da fe de estas particularidades, de cómo la lectura es un fenómeno social que acontece entre los individuos y los grupos, una actividad que ha migrado, en muchas de sus manifestaciones, de lo analógico a lo digital, ampliando los horizontes de sus representaciones, sus funcionalidades y prestaciones. La lectura como realidad dinámica, en movimiento permanente, de la mente del lector al cerebro de otro(s) lector(es), encuentra en lo social su manifestación más profunda. Lo social como elemento analógico y digital, los sistemas de recomendación, las plataformas de lectura, los clubes de lectores, booktubers, prescriptores, turismo literario o sistemas de crowdfunding, entre otros temas, articulan un discurso global sobre la dimensión multiforme de la lectura compartida.

 

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Sobre lecturas, libros y lectores (digitales). José Antonio Cordón García

Sobre lecturas, libros y lectores (digitales). José Antonio Cordón García

Future library  es un proyecto desarrollado por la artista escocesa Katie Paterson en el que el libro adquiere un carácter distópico en su dimensión física, una especie de híbrido entre las denominadas cápsulas de tiempo y la formalización bibliográfica más especulativa.

Nacido en el año 2014, el proyecto consiste en la plantación de un millar de árboles en un bosque ubicado en Oslo, cuya finalidad es el suministro de papel para la elaboración de libros que se imprimirán dentro de cien años. Hasta entonces, y anualmente, se invitará a un escritor a depositar un manuscrito, que permanecerá inédito hasta 2114, año en que los árboles comenzarán a talarse para alcanzar el fin con el que fueron plantados. El proyecto implica el cuidado del bosque durante estos cien años.

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El libro como sistema: hacia un nuevo concepto de libro. Julio Alonso Arévalo y José Antonio Cordón García

El libro como sistema: hacia un nuevo concepto de libro. Julio Alonso Arévalo y José Antonio Cordón García

El tiempo que vivimos no es precisamente una época de certezas. Nada de lo que ahora conocemos, ni siquiera el último descubrimiento científico, tiene garantizado un espacio en un planeta hiperconectado y en permanente evolución. En este contexto lo que fundamentalmente se está produciendo es un desplazamiento de lo analógico hacia lo digital. En este artículo analizamos la configuración de un nuevo concepto de libro que con su transformación digital está operando más allá del objeto para convertirse en un sistema de comunicación transmedia a través de tres procesos que son las tecnologías disruptivas, la desintermediación y la socialización del libro y la lectura..

El libro siempre ha sido considerado como el medio utilizado por una población de autores y de lectores para satisfacer sus necesidades de comunicación escrita en la distancia y en el tiempo, necesidades que han sido satisfechas durante más de quinientos años por la estructura profesional de producción y distribución de los escritos. Las definiciones del libro se han dividido entre aquellos que lo consideran principalmente en su materialidad, y aquellos que lo consideran desde la perspectiva que toma en consideración su carácter como portador de un mensaje desde el punto de vista sociológico y semiótico. Explicar un texto exclusivamente por su forma material sería absurdo y se incurriría en un simplismo. La identificación del mismo nunca ha representado problema alguno desde el momento en que el concepto estaba asociado a un soporte, el papel, que le confería un carácter unitario y, en cierto modo, totalizador en el que continente y contenido formaban parte de un objeto en el que ambos conceptos eran indisociables. Pero la aparición de tecnologías de la información electrónica ha cambiado radicalmente este concepto de libro. La realidad es que, durante estos últimos años, el ecosistema del libro ha experimentado un cambio radical en todos sus elementos. La aparición de los libros electrónicos y las prestaciones asociadas a los mismos a través de las aplicaciones de eReader y tablet, blog, plataformas y sistemas de lectura social, etc., han puesto en cuestión las definiciones canónicas asociadas al libro tradicional, lo que a su vez está trastocando las pautas y hábitos de lectura en particular.

Se transforma el papel de las librerías como núcleos de acceso al libro impreso, el papel de las bibliotecas como sitios de salvaguarda y difusión del saber, los derechos asociados a la función de autor y su dimensión económica, con la crisis del copyright y de la propiedad intelectual, la crisis de los intermediarios obligados a reinventarse e idear nuevas estructuras que les permitan sobrevivir en el contexto digital, en el que se está articulando una nueva cultura resultante de una economía del intercambio, colaboración, de la reputación, de la interactividad y de la integración, y en el que se ha producido la fractura digital con un nuevo concepto de lector cada vez más acostumbrado al uso de la lectura electrónica. Así de este modo se producen algunos fenómenos  asociados a esta nueva cultura de lo digital que identifican y avocan casi indefectiblemente a un nuevo concepto de libro, que a medio plazo cada vez se distanciara del referente y paradigma conocido -el libro impreso- y que  se irá adecuando progresivamente a las propiedades, características y posibilidades que brinda el formato digital conformando de este modo dos manifestaciones de un mismo producto cada vez más diferenciadas. Estos fenómenos tienen que ver con tres aspectos:

  1. La disrupción
  2. La desintermediación
  3. La socialización

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