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Felicidades a la Librería Proteo Prometeo por su premio como Librería cultural 2017

Felicidades a la Librería Proteo Prometeo por su premio como Librería cultural 2017

La librería Proteo-Prometeo de Málaga ha recibido el Premio Librería Cultural 2017 que organiza CEGAL.

Nos alegra mucho este premio.

“Proteo Prometeo, librería en la que a veces uno se refugia de las inclemencias de la vida”. Como escribe  José María de Loma

Fundada en Málaga en 1969, “en una época en la que comíamos cultura a dos carrillos y las librerías eran hervideros de curiosos y despachos de libertad, en las que la joven democracia tomaba su aliento”, en palabras de su fundador el librero Paco Puche. El jurado ha destacado su trayectoria, presencia en la vida cultural de la ciudad, e incansable y original labor por el libro. También ha valorado muy positivamente la implicación gremial y sectorial de la librería y de su actual director, Jesús Otaola.

Aprovechamos para retomar un texto quizás poco conocido de Rosa Anaya en relación a Proteo, del año 2002, que refleja toda una trayectoria y forma de entender el trabajo y el proyecto librero

Nuestra empresa trata de pensar de otra forma, con Cerebro para satisfacer al cliente, dando servicio, diferenciando la oferta de la inundación de novedades sin fin que sufrimos, recomendando libros de calidad, integrándolo dentro de nuestro proyecto.

Nuestra empresa actuará con Corazón, de cara al personal manteniendo el empleo fijo, sueldos dignos, con participación del trabajador en el capital de la sociedad y en toma de decisión

Otro modelo de empresa es posible una socioeconomía que pivota sobre lo que se considera el factor C: comunidad, cooperación y corazón (Ver artículo periódico CincoDías, 17/04/2002). Es una alternativa posible y rentable.

La economía solidaria es un movimiento de transformación de la realidad socioeconómica cuya filosofía y valores están basados en desarrollar proyectos basados en las personas que supone trabajar por la creación y estabilización del empleo; promocionar un modelo de empresa participativa, donde las personas puedan desarrollar sus capacidades; apostar por modelos de gestión democráticos, transparentes y equitativos; respetar el medio ambiente; favorecer relaciones comerciales justas o recuperar actividades productivas tradicionales. No se trata tanto de una crítica al modelo de empresa tradicional como de materializar esta otra en soluciones concretas a la búsqueda de un cambio social mucho más profundo. Esto es el factor C: comunidad, cooperación y corazón. Comunidad porque lo comunitario está delante de lo individual; cooperativo porque frente a la competitividad, si todos arrimamos el hombro, el resultado es bueno y el proceso para llegar a él es educativo y enriquecedor; corazón porque queriéndonos más trabajaremos mejor. (en SIGUIENDO EL CAMINO DE BALDOSAS AMARILLAS” (Experiencia de la Implantación de Calidad en Librerías Prometeo y Proteo)

No quiero terminar sin recordar de nuevo las funciones que Paco Puche, uno de los fundadores de la librería, propuso en su momento para la librería de ‘estos tiempos’ y sobre las que os podéis explayar en el libro Memoria de la librería, editado por Trama editorial en el que se incluyen también las reflexiones de Carlos Pascual, de Marcial Pons y Antonio Rivero de Librería Canaima.

1.- La función informadora. Se trata de tener todas las bases de datos necesarias, o su acceso online.

2.- La función recomendadora. Se trata de transmitir el saber conspicuo y creíble sobre los contenidos de los libros, que se aprende con el amor y la experiencia.

3.- La función de encuentro. La librería palpable será siempre un lugar de reunión de gentes y de cruce esporádico de personas.

4.- La función cultural. Tener una postura activa en la difusión de la cultura y el pensamiento.

5.- La función civilizatoria. En los tiempos que corren hay que fomentar los valores de no violencia, solidaridad, sabiduría y frugalidad y ‘solaridad’.

6.- La función de resistencia.- Los huecos están ahí, pero es necesario ocuparlos. Como hemos visto en el 15-M existen otras posibilidades.

7.- La función endógena.- La empresa cultural librera debe incardinarse en su medio social.

8.- La función de etnodiversidad. Hay que fomentar las lenguas y culturas locales. Mantener libros de fondo.

9.- La función de servicio polivalente. La librería palpable tiene en su mano proporcionar todos los servicios, incluidos los virtuales.

10.- La función corporal. Propiciamos el poder tocarnos, en estos tiempos de virtualidad y rechazo.

11.-La función laboral. Tenemos los medios para dignificar el trabajo.

12.- La función empresarial. Podemos representar polos de fomento de la escala humana. Tendremos que apostar por formas empresariales cooperativas.

13.-La función poética. Podemos seguir repartiendo sueños.

14.- La función se ‘solaridad’. Hay que caminar hacia la librería solar.

¡Felicidades amigas!

 

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Pepe Guerrero: el niño que eligió la senda de los libros en Proteo-Prometeo de Málaga

Pepe Guerrero: el niño que eligió la senda de los libros en Proteo-Prometeo de Málaga

Pepe Guerrero repasa sus 45 años de librero, la mayoría en Proteo-Prometeo, la primera librería moderna de Málaga.

Escribe Alfonso Vázquez:

Alfonso Canales, el poeta y bibliófilo de los 25 ó 30.000 libros, entró en la librería Proteo para hacerse con La doncella de Orleans, una preciosa edición de la obra de Voltaire. La había visto días antes pero se le olvidó reservarla. «Seguro que se la ha llevado Pepe», comentó. Y acertó. Pepe es Pepe Guerrero, un librero afable y entregado a su trabajo que acaba de prejubilarse tras 45 años y que como el propio Canales le dejó escrito en una dedicatoria, es «bibliófilo y bibliopola», es decir coleccionista de libros y vendedor de ellos.

Este niño nacido en el 54, hijo de un jardinero del Parque que vivía con su familia en las casas de la playa de Pedregalejo, sintió los vientos de la Cultura por su tío Francisco García Márquez: «Había estado en Venezuela y era masón. Yo me atrevería a decir que en el barrio no había más libros que los de esa familia», comenta.

Gracias a él se sumergió en los enigmas de la Arqueología con Dioses, tumbas y sabios de Ceram, en Gog de Papini y otros muchos mundos de papel, sobre todo los libros de la editorial Aguilar, que marcaron su infancia y adolescencia.

Pepe estudió en el Colegio Americano de Pedregalejo pero más que ese centro mixto y con inglés –en esos tiempos en los que imperaba el francés y la separación de sexos– lo que de hecho cambió su vida de forma radical fueron los libros. En 1968, con 14 años, estaba ayudando a su padre en un jardín cuando le propusieron entrar como botones en la librería Ágora de la calle Trinidad Grund.

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