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Rosa Sala Rose. Un estado de ánimo

Me llamo…
Rosa Sala Rose
Y en el sector del libro o como mera lectora se me conoce como…
ensayista y CEO de Digital Tangible SL, la empresa que impulsa las tarjetas de descarga de libros digitales Seebook.
Me gusta leer porque…
me permite escapar del mundo.
Cuando tenía doce años quería ser…
escritora
Hoy soy…
escritora y “start-upista”
Cuando me toca contarle a un extraño en una boda por qué me gusta leer o ando entre libros le digo que…
si no se lo puede imaginar es porque ya se lo está perdiendo.
Sin embargo, en realidad mi día a día es más bien así:…
el suplicio de Tántalo: desde que salgo de la cama hasta que vuelvo a ella, vivo entre libros sin tiempo para leer.
Lo más raro que me ha sucedido nunca fue cuando…
vi a alguien en el bus leyendo un libro mío y se sintió molesto al sentirse observado.
Y lo peor…
es conocer a gente a la que la lectura le importa un pimiento y no le incomoda.
Aún más, si te dedicas a lo mío la gente no dejará de tocarte las narices con…
que prefiere el olor del papel, cuando desde la invención de las lacas sintéticas los libros son inodoros.
He perdido el entusiasmo por lo que hago cuando…
hablo con un editor y tengo la sensación de hablar con un fabricante de tornillos deprimido.
Sin embargo, lo mejor de mi trabajo, sin duda, es…
cuando hablo con un editor tan entusiasta que me hace sentir como una fabricante de tornillos deprimida.
El mejor día que recuerdo en el trabajo fue cuando…
vi mi primer libro apilado en una mesa de novedades.
Cuando quiero tomarme un descanso me dedico a…
soñar con tener tiempo para descansar.
Así es como veo el futuro de mi profesión…
reinventándose cada par de años y aprendiendo a distinguir entre lo que merece sobrevivir y lo que es mejor que se pierda.
Eso sí, si un día logro jubilarme querré pasar el tiempo que me queda…
leyendo; y fabricando peces de alambre.
El último libro que he leído ha sido…
La montaña mágica de Thomas Mann
Y lo conseguí en…
Kindle.
Y el primero que recuerdo que leí fue…
un tratado rarísimo sobre el petróleo, a los siete años, aunque no conseguí terminarlo.
En mi mesilla tengo ahora para leer…
Me gustaría añadir que…
siempre es mejor moverse que quejarse.
 
 
Trama&TEXTURAS 25 ya en circulación en papel y en digital

Trama&TEXTURAS 25 ya en circulación en papel y en digital




En papel 15 euros

En digital 6,99 euros

Índice

01_Editio princeps
La pasión del editor
Jaume Vallcorba . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
Jaume Vallcorba
Josep Mengual Català . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
02_Impensis
Leer(nos) en las plazas
Isaac Rosa . . . . . .. .  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 17
¿Para qué diablos sirve un editor?
Lorenzo Silva. . . … . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . 23
Juantxu Herguera, editor literario
Javier García Clavel .  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . 31
03_Hic nullus est defectus
Destruye tus límites, no tus sueños
Miguel Otero . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . 45
La desmaterialización del libro y el problema
de la «descubribilidad»
Julieta Lionetti . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57
El ecosistema de los metadatos: producción, comercialización y posicionamiento en Internet
Alberto Vicente& Silvano Gozzer . … . . . . . . . . . . . . . 69
La industria editorial: con tener rutas no alcanza
Gabriela Adamo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79
Ricardo Nudelman .  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 85
Edición y comercio del libro en Portugal
José Soares Neves & Rui Beja . .. . . . . . . . . . . . . . .  . . 89
04_Cum licentia
Juan Cardosa . .  .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 106
05_Membra disiecta
Libros y blogs . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 121
José Ramón Martín Lago. Thierry Discepolo y La traición de los editores. Una consideración sobre la crisis de la cultura

José Ramón Martín Lago. Thierry Discepolo y La traición de los editores. Una consideración sobre la crisis de la cultura

A diferencia de lo que sucede con otras, la industria de la edición cuenta universalmente con la simpatía espontánea de los ciudadanos, sean estos lectores habituales o no lo sean. Amplios sectores se declaran en las encuestas contrarios a la fabricación de armamentos o de productos alimentarios transgénicos, pero ¿quién está en contra de la edición de libros? Esta industria tiene como todas un discurso propio que justifica y legitima sus actividades, pero con la ventaja de que la fraseología que constituye la mayor parte del mismo no entra en contradicción con los valores que forman parte del sentido común. Así, el libro resulta ser bueno por naturaleza, su divulgación es imprescindible en beneficio de una ciudadanía libre e ilustrada, y los inversores que arriesgan su capital dedicándose a la edición son esforzados paladines de la cultura, esa misma que en nuestro tiempo se ve progresivamente relegada a ámbitos más y más marginales. Tal vendría a ser, en general, la percepción que poseen los ciudadanos de la producción de libros.

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Joana Carro. Un estado de ánimo

Joana Carro. Un estado de ánimo

Me llamo… Joana Carro.
 
Y en el sector del libro o como mero lector se me conoce como… Joana Carro.

Me gusta leer porque… es mi refugio, en un libro (o en una película, o en una serie de televisión) me olvido de mí misma. Me gusta reconocerme en las palabras de otro, recordar, de alguna forma, lo que nunca he vivido.

Cuando tenía doce años quería ser… astronauta y pianista.


Hoy soy… coordinadora editorial en 
Sílex ediciones. Dirijo una colección que acabamos de lanzar y que se llama Mundos Posibles. Se llama así porque parto de que todo texto es, en mayor o menor medida, ficcional, se presente como histórico o como literario. Todo texto crea un mundo semánticamente distinto al mundo real, por mucho que se le parezca, y este se rige por sus propias normas. En cada libro de la colección se enfrentan dos textos, uno por cada lado, que abordan desde distintas perspectivas una misma realidad. También me encargo de otro proyecto que estará listo en unos meses, un nuevo sello editorial dedicado al libro infantil que se llamará Silonia.

Cuando me toca contarle a un extraño en una boda por qué me gusta leer o ando entre libros le digo que… seguramente traería a colación a alguien a quien admiro y cuyas palabras he acabado haciendo mías. Kermode decía que leemos para dar sentido a nuestras vidas, porque llegamos al mundo cuando la historia ya ha empezado y nos vamos sin previo aviso, antes de que termine. No asistimos a la conclusión de nuestro propio final y de alguna forma son los finales de las ficciones los que nos permiten dar sentido a las historias, nos permiten crear estructuras. Por eso leo, para encontrar estructuras donde no las hay.


Sin embargo, en realidad mi día a día es más bien así… lecturas a contrarreloj para llegar (¡cuanto antes!) al final de los libros. Hay mil detalles de los que estar pendiente y, de alguna forma, eres responsable de que todo sea lo más perfecto y correcto posible y cuando no sucede, el error no es uno sino que se multiplica por el número de ejemplares que tenga la tirada. El día a día va de aceptar cada vez un poquito mejor tus propios errores, porque una vez impresos, no se pueden borrar.

Lo más raro que me ha sucedido nunca fue cuando… encontré un número de teléfono anotado en un libro de la biblioteca. Tuve una conversación con aquella persona por whatsapp de lo más extraña. 

Y lo peor… una vez asumí la responsabilidad de terminar de editar un libro a tiempo para que la viuda de su autor, ya muy mayor, llegase a verlo publicado. Sacrifiqué ciertos aspectos de la edición por ganar tiempo y aun así no lo conseguí. Fue difícil porque hiciese lo que hiciese sentía que no estaba haciendo lo que debía.

Aún más, si te dedicas a lo mío la gente no dejará de tocarte las narices con… la desaparición del libro en papel. Llevamos debatiendo sobre los formatos desde el principio de los tiempos de la cultura escrita. Hay espacio para todo, el papel no muere porque aparezca otra cosa, pasa a ser algo distinto y no necesariamente menos valioso.

He perdido el entusiasmo por lo que hago cuando… pienso en lo antiecológico que es el sistema. No creo que debamos dejar de hacer libros, pero sí deberíamos (me incluyo) ser un poco más conscientes de la procedencia del papel que usamos para producirlos. También creo que hay algo que no marcha cuando hay millones de libros que se mueven para alimentar un modelo de negocio basado en producir por producir. Muchos libros acaban destruyéndose antes de enviarse a un sitio en el que puedan ser útiles.

Sin embargo, lo mejor de mi trabajo, sin duda, es… cuando llega algún email de un lector agradecido por la publicación de un libro en el que has trabajado. Hace que tenga sentido.

El mejor día que recuerdo en el trabajo fue cuando… pusieron en mis manos el primer libro en el que trabajé.


Cuando quiero tomarme un descanso me dedico a… me voy de viaje.

Así es como veo el futuro de mi profesión… en perpetua transición (y creo que es algo bueno).

Eso sí, si un día logro jubilarme querré pasar el tiempo que me queda…  seré astronauta y pianista, seguramente.


El último libro que he leído ha sido… Un mundo propio, de Graham Greene.

Y lo conseguí en………. me lo regaló mi querida madre.

Y el primero que recuerdo que leí fue… recuerdo un libro sobre los gnomos que me tenía absolutamente fascinada. Era un libro de la biblioteca pero yo renovaba el préstamo una y otra vez y llegué a tenerlo en mi casa durante más de un año.

En mi mesilla tengo ahora para leer… un montón de libros infantiles maravillosos venidos de todos los puntos del globo. Algunos puede que pronto pasen a formar parte del catálogo de Silonia. 

 
 
Las Tertulias de la Cochinita de Trama Editorial. Un nuevo enredo

Las Tertulias de la Cochinita de Trama Editorial. Un nuevo enredo

Ya saben que nos gustan los Estados de ánimo y el ‘mens sana in corpore sano’, así que nos hemos liado de nuevo la manta a la cabeza y hemos puesto en marcha un nuevo espacio para el encuentro en torno a la mesa que tanto une.


En qué consiste.
Algo sencillo. Un invitado, una mesa bien servida, comida, conversación y bebida.
Se accede por rigurosa invitación y el coste de la manduca se sitúa en torno a los 10 Euros.

Tiende a celebrarse en horas en las que ya puede empezar a actuar la nocturnidad y alevosía.

Por ahora se celebran en el Madrid canalla y han tenido una periodicidad mensual.

En enero, si todo va bien será la tercera.

Y, si quieres enterarte de las mismas y de otras cositas que vamos haciendo y en las que vamos enredando…

ESTE ES EL CAMINO (ACCEDER) PARA ESTAR AL DÍA


Te dejamos alguna fotito….

De la segunda

Y de la primera

Así que ya sabes….
Javier García Clavel. Un estado de ánimo

Javier García Clavel. Un estado de ánimo

Me llamo… Javier García Clavel, para la cuadrilla últimamente Clavel y para la pre-escolar, primaria, secundaria y Bachillerato, Javi.
Y en el sector del libro o como mero lector se me conoce como…algo confuso, la verdad. Tengo que trabajarme más la imagen de marca.
Me gusta leer porque… Me sigue enseñando cosas de las personas y del mundo. Y porque se me pone cara de interesante (si consigo cerrar la boca y no musitar –verbo tremendo éste-).
Cuando tenía doce años quería ser…No me acuerdo bien. Supongo que futbolista, porque era bastante bueno y tenía suerte. Soñaba con el Bernabeu lleno de gente durante una temporada, me acunaba. En Bachiller quise ser médico, y psicólogo industrial/empresarial (no sabía qué era eso, pero un profesor nos dijo a mí y a un compañero que nos pegaba ese trabajo).
Hoy soy… profesor y técnico editorial. Ayudo a escribir y enseño a leer y escribir. Este año me paso el día hablando de literatura: pobre sociedad contemporánea navarra, qué paciencia tendrá que tener. He vendido libros y no descarto y sí amenazo con volver a hacerlo.
Cuando me toca contarle a un extraño en una boda por qué me gusta leer o ando entre libros le digo que… me gusta leer porque los libros me enseñan cosas, cómo soy y cómo es el otro, ella misma que me pregunta (eso les suele conmover). De todas formas, trato de no ir a bodas a no ser que sean autogestionadas. La gente se gasta unos dineros que madre mía.
Sin embargo, en realidad mi día a día es más bien así: Me paso el día en facebook, lamentablemente. Pero cuando soy formal, leo un rato (como hace el galerista Nacho Ruiz, a primera hora, cuando el mundo está dormido), corrijo para un par de editoriales, textos de amigas y amigos… Y enseguida me pongo a preparar las clases y talleres de por las tardes.
Lo más raro que me ha sucedido nunca fue cuando… Acabo de empezar, no me ha dado tiempo aún a que me pase algo raro. Tengo una amiga que absorbe cosas raras, con ese imán cerca a mí no me toca nada. Y no me parece mal.
Y lo peor… No sé y no contesto. Soy en general positivo y tengo memoria de pez. Ayer leí a Chantal y decía –es sabiduría popular, me parece- que tenemos el recurso natural de olvidar lo malo. Pues eso.
Aún más, si te dedicas a lo mío la gente no dejará de tocarte las narices con… el tema del dinero. Y algunos padres de algunas parejas te dirán que a dónde vas, lo que quizá te dificulte un poco la estrategia de acercamiento. El otro día un empresario corrupto y drogadicto, que me cayó bien, me dijo que yo le daba pena, porque siendo profesor no ganaría dinero jamás.
He perdido el entusiasmo por lo que hago cuando… Es que no lo he perdido. Soy duro de roer. Y cuando lo pierda no te lo voy a decir, muchacho, me iré a correr un rato o veré a Phoebe en algún capítulo de Friends. Hay un truco, si te lo puedes permitir: meterte sólo en proyectos que te interesan verdaderamente, con las dos manos. Cuando empiezas a trabajar un poquito –muy poco, pero un poquito- a desgana, te estropicias.
Sin embargo, lo mejor de mi trabajo, sin duda, es… que a la gente le llegue lo que dices, que la gente se descubra en su escritura, que la gente esté satisfecha con un libro que ha escrito, sentir cosas leyendo. En clase pasan cosas muy especiales. Y en los talleres, con las adolescentes, los adolescentes y las adultas y adultos, también.
El mejor día que recuerdo en el trabajo fue cuando… Trabajé unos meses en Valdeska, en Valencia, y fue maravilloso cada día (también cuando estaba leyendo tan tranquilo y mi querido jefe me dijo que qué, que venga, que había que vender libros, que algo habría que hacer). Todos los días que trabajé en Pre-Textos, y las cenas a las que sigo yendo siempre que puedo con Manolo, Manolo y Silvia.
Cuando quiero tomarme un descanso me dedico a… ver la tele (en general y en comercial), a hacer deporte, a pasear, a estar con gente.
Así es como veo el futuro de mi profesión… Bien. Tenemos la capacidad de trabajar en las condiciones actuales, de adaptarnos. De ir al origen de lo que hacemos con las letras y trabajar a partir de ahí. En eso no hay competencia.
Eso sí, si un día logro jubilarme querré pasar el tiempo que me queda… Creo que de editor o de profesor no hay jubilación, porque lees y enseñas y eso no tiene edad. Lo que cambiará serán los horarios.
El último libro que he leído ha sido…Egos revueltos, de Juan Cruz, en Tusquets. Me lo he pasado muy bien. Asignatura obligatoria y muy agradable lectura.
Y lo conseguí en… la biblioteca.
Y el primero que recuerdo que leí fue…Uf, ni idea. Sé que leía mucho de Los Cinco, y me recuerdo paseando con El caballo rojo y quizá de los primeros que me compraron fue Pipeto, el monito rosado, que leí con una linterna en una noche (era muy breve). También unos años después leí sin parar a Grisham. Y no sé por qué, en mi casa había una antología de Gerardo Diego y flipé una temporada con sus poemas ultraístas. En resumen, que no sé cuál fue mi primer libro.
En mi mesilla tengo ahora para leer…Los diarios filosóficos de Chantal, en Pre-Textos (Filosofía en los días críticos). Unos puntitos y a dormir (ha sonado anciano, pero es lo que hay hoy).
Me gustaría añadir que… es bastante probable que todo lo que he dicho en esta entrevista sea cierto. Y de pasó –o digo dónde se puede pillar- gramos de ánimo para aquellas y aquellos que estén un pelín atorados. Como en las clases, trabajar en este mundo es, primero, ánimo, y eso no se compra pero sí se pilla. Pedidme el mapa con los puntos de recogida de ánimo; tiene licencia creative commons, es prácticamente gratuito y se puede descargar. También hay versión en papel, preciosa.

Alberto Silva. Un bello texto sobre Héctor Yánover

Las redes sociales conceden a veces hermosos regalos como éste que nos ha dejado Aberto Silva en facebook hablando de Héctor Yánover con motivo de la publicación de Memorias de un librero.
 

Escribe: 

Por los 80 y 90, una o dos veces al año visitaba Buenos Aires. Vivía cerca de Las Heras / Pueyrredón. La librería Norte siempre era mi primera visita. A fuerza de revisar estanterías de ‘poesía argentina’, Héctor me acabó ubicando como visitante deseoso de llenar la valija con ‘lo mejor del ramo’ (siempre tenía lo mejor, en tiernas ediciones caseras, potentes en su sencillez). Sin mediar presentación, ni casi miradas, me pasaba cerca entre las mesas y soltaba: este puede gustarle (así me dio a conocer a Irene Gruss, Mirta Rosenberg, Marosa…). Como esto duró unos cuantos años, Héctor iba yendo más al grano: llevate este, sin falta (Viel, Gianuzzi, Juanele…). Me volvió lector de poesía argentina, me enseñó a sentir cómo escriben muchos poetas, cosa que mi pluma seguro fue notando. Lamenté mucho el año aquel que fui a Norte y Héctor ya no estaba. Pero su amistosa presencia me acompaña desde aquellos años. Seguro que Yánover sigue susurrando descubrimientos al oído de quienes van a Norte.

 

Teresa Martín Peces. Un estado de ánimo

Teresa Martín Peces. Un estado de ánimo

Me llamo  Teresa Martín Peces. 

Y en el sector del libro o como mera lectora se me conoce como Teresa M. Peces, desde hace unos meses como SopadePecesyLibros (mi blog).

Me gusta leer porque leer abre la mente, te hace reflexionar, te descubre mundos y vivencias que de otra forma no alcanzarías a conocer, te enseña, te emociona, te entretiene, te excita, te relaja… cualquier emoción y aprendizaje puedes encontrarlo en un libro.
Cuando tenía doce años quería ser  Escritora.
Hoy soy Periodista cultural.
Cuando me toca contarle a un extraño en una boda por qué me gusta leer o ando entre libros le digo que… Es raro que en una boda se hable de libros y lo normal es que si sale el tema sea porque el que lo pregunta es también lector, entonces más que explicar decisiones, compartimos lecturas, que es lo interesante.
Sin embargo, en realidad mi día a día es más bien así: Madrugón a las 6:55, logística familiar, búsqueda de información por las redes sociales, compartir lo que encuentro vía Twitter, actualizar mi blog, acudir a encuentros profesionales y editoriales, entrevistas con autores, colaborar y ayudar a todo aquel implicado en el mundo del libro que lo solicite… por las tardes momentos de lectura y ocio compartido.
Lo más raro que me ha sucedido nunca fue cuando… llegué tarde a mi examen de Selectividad porque no sonó el despertador y me quedé dormida. Lo dije tal cual al Tribunal y aún con 20 minutos de retraso pude incorporarme al examen. ¡¡ La verdad siempre por delante!! Y No hay que tirar la toalla antes las dificultades.
Y lo peor… Cuando después de 23 años de trabajo en DELIBROS un buen día te despiden de mala manera “con una mano adelante y otra detrás”.
Aún más, si te dedicas a lo mío la gente no dejará de tocarte las narices con “Vives como una reina, todo el día de acto en acto”, no saben que detrás de eso hay un trabajo que te implica y va parte de tu vida personal en ello.
He perdido el entusiasmo por lo que hago cuando Por lo general soy una persona entusiasta y procuro siempre buscar el lado positivo de todas las situaciones, pero cuando intentas proponer buenas ideas y topas con jefes ineptos e ineficientes es difícil trabajar con entusiasmo, entonces caes en la rutina y la comodidad, eso no es bueno.
Sin embargo, lo mejor de mi trabajo, sin duda, es estar en contacto con gente maravillosa que vive por y para el libro y que a pesar de las dificultades busca innovación para llevar la lectura a los hogares.
El mejor día que recuerdo en el trabajo fue cuando la Revista DELIBROS celebró su 20 aniversario. Se celebró un encuentro en la Feria del Libro de Madrid a la que acudieron profesionales de todos los estamentos del libro. Algunos no se conocían entre sí y yo los conocía a todos. Fue maravilloso por un momento sentir el cariño de la gente y saber que todos estaban allí por tener un nexo de unión: leer la revista DELIBROS que yo dirigía. Actos como este compensan muchos años  de esfuerzo.
Cuando quiero tomarme un descanso me dedico a leer, escribir y compartir buenos momentos en familia. Es un pilar fundamental.
Así es como veo el futuro de mi profesión… El periodismo y más el cultural ha sido uno de los sectores más afectados por la crisis económica. En estos momentos lo veo en escala de grises. Sin embargo, las posibilidades de Internet son infinitas y gracias a ello se puede revivir de las cenizas…
Eso sí, si un día logro jubilarme querré pasar el tiempo que me queda… No creo que para mi generación exista la posibilidad de una jubilación. En cualquier caso, leer, pasear, viajar…
El último libro que he leído ha sido La sombra de otro”, de Luis García Jambrina (Ediciones B) ¡Magnífico!
Y lo conseguí por cortesía de la editorial.
Y el primero que recuerdo que leí fue De pequeña leía entusiasmada los cuentos tradicionales de los Hermanos Grimm, pero con 13 años cogí una gripe que me tuvo tres días en cama, para entretenerme empecé a leer “Cien años de Soledad”. No podía parar de leer, fue mi puerta de entrada a la lectura adulta. Todavía conservo el ejemplar.
En mi mesilla tengo ahora para leer Clases de baile para mayores”, de Bohumil Hrabal (Nórdica Libros) y “El castillo de la pureza” (Tusquets Editores) y “Per riguardo” (Fundación José Manuel Lara), ambos de Pere Gimferrer.
Me gustaría añadir que gracias a espacios como este identidades virtuales se convierten en reales y nos hacen entender que tras cualquier iniciativa siempre hay detrás una persona con sus inquietudes y pensamientos. Gracias por ofrecerme formar parte de esta Comunidad.
Twitter: https://twitter.com/Tpeces 

Blog: http://sopadepecesylibros.blogspot.com.es/  

 

Correo:  teresampeces@gmail.com

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