Carrito

Ya me he registrado:

Recuperar contraseña

Ver tu carrito

Las familias de Natalia

Las familias de Natalia

Dentro de la exótica tribu que acampa en las habitaciones de Biancamano, Natalia Ginzburg representa el papel de la tía que se entera de todo sin necesidad de levantar la mirada del cesto de costura. También ella, como Calvino, había tenido que defender su espacio vital ante unos padres con demasiado carácter y unos hermanos con demasiado protagonismo. También ella había optado por la posición apartada del testigo secundario, del observador silencioso. Si es verdad que la escritura es la revancha de los niños inteligentes que han recibido pocas satisfacciones, Natalia hizo de ella un utensilio práctico y sobrio, como esos cazos, cucharones y tenedores que cuelgan en las chimeneas de las cocinas de antaño: presencias fraternales y a la vez solemnes y totémicas.

Sigue leyendo

Glosa 4: Cada puta hile y coma

Glosa 4: Cada puta hile y coma

Artículo sobre la negritud editorial publicado en Soporto Tropos el 27 de mayo de 2020.

«El último párrafo del artículo de Ignacio Echevarría del ‘El Cultural’ del 22 de mayo fotografía la situación literaria actual de una parte del negocio editorial: «Al final nadie escribe para sí mismo (…) Se trataría entonces de cobrar conciencia de para quién escribe, y para qué», refiriéndose a ti, escritor.

Un poco antes, hacia el noveno párrafo, avisa: «a lo mejor de lo que se trata es de no esperar a ese encargo explícito y empezar a escribir de una vez las novelas que nadie le ha pedido a uno».

Sigue leyendo

«Los libros: otras víctimas de la pandemia en México»

«Los libros: otras víctimas de la pandemia en México»

Artículo de Tomás Granados (autor del libro Sin justificar. Apuntes de un editor, Trama, 2019) publicado en El País el 8 de mayo de 2020 sobre la situación del mundo del libro en México. 

«En plena tormenta es imposible hacer un certero recuento de los daños. El viento agitado, la lluvia que no cesa, la adrenalina que nos permite vencer el miedo y acometer acciones heroicas (o temerarias), la falta de visión: todo contribuye a que cualquier descripción resulte imprecisa, pero no está de más detenerse unos minutos para pensar en lo que convendrá hacer cuando pase la tromba. Es más difícil hacer esto si además confluyen un temblor y un deslave, cataclismos que por separado son peligrosos. Esa sensación justamente es la que se percibe entre quienes nos dedicamos a hacer libros: a la pandemia se le sumó el paro económico, la devaluación del peso e incluso algunas sorprendentes medidas del Gobierno.»

Sigue leyendo

Arrogancia y lectura. Sergi Pàmies en La Vanguardia

Arrogancia y lectura. Sergi Pàmies en La Vanguardia

Publicado en La Vanguardia

 

Una lectura saludable: Contra la arrogancia de los que leen, de Cristian Vázquez (Trama Editorial). Son artículos monotemáticos (los libros y tal) que recorren los caminos abiertos por otros exploradores (Gabriel Zaid, Alejando Zambra, Daniel Pennac). Desmitifican, invitan a pensar e intentan practicar una pedagogía sin ínfulas. También buscan la anécdota como sucedáneo de categoría y hablan de citas apócrifas (atribuir a Cortázar un verso de Neruda), de lectura en el transporte público, del peligro de las recomendaciones, de un perfume com aroma (literal) a libros ( Paper Passion) y de la presentación de libros como género literario. Y el libro se cierra con la reflexión que justifica el título, sobre el error de creer que leer merece una consideración privilegiada.

Vázquez identifica los precedentes que desmienten cualquier superioridad y que sitúan la lectura en un ámbito muy minoritario respecto a los que no leen. La consecuencia de esta evidencia es que ya hayamos interiorizado que acabará siendo más habitual que los que no leen actúen de manera arrogante con los que leen y no al revés. Por suerte, los que no pueden combatir su naturaleza petulante y falsamente erudita no perderán sus privilegios. De hecho, la arrogancia de la que habla Vázquez ya no se aplica tanto contra los que no leen como contra otros lectores, quién sabe si porque el canibalismo permite mantener la jerarquía de la suficiencia intelectual y sus prebendas. Si en los años setenta sufrimos el lastre sectario del mandarinato marxista e hiperideologizado, empezamos a ser víctimas del neomandarinato de la corrección política disfrazada de radicalismo y de los esputos revolucionarios amparados por el populismo de género o de empoderamiento.

Es el atajo más corto para preservar la superioridad moral, pero aplicarla a los que viven felizmente sin libros no tiene gracia. En cambio, adoptar un rictus permanente de inquisidor (siempre es más fácil culpabilizar que argumentar) y elaborar teorías que intelectualizan la lectura hasta la náusea sí perpetúa el despotismo ilustrado que, con la coartada del debate, tiene poco que ver con la generosi-dad, la inteligencia y el compromiso que requiere la crítica (que evoluciona en París, Buenos Aires, Londres, Nueva York o México). El resultado son excedentes de corpus, consignas, dogmas y esbozos de listas negras elevados a tótemes transaccionales que, aprovechando la flaccidez comercializada de la prescripción, trasladan los anacronismos del postestructuralismo al ámbito de la creación, la edición, la difusión o la crítica. Vázquez nos ayuda a centrarnos más en realidades tangibles del libro y no en la especulación trascendente como método de intimidación. Porque, como pasa en tantos otros ámbitos (la política, sin ir más lejos), la cultura también sufre el furor manipulador de los que acaban prefiriendo la adrenalina de las luchas de poder que la esencia azaro-sa, imprevisible y contradictoriamente viciosa de la lectura.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura, DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

El Rincón Literario Dominical de Paco Marín: “La sabiduría del editor”. En Cartagena Actualidad

El Rincón Literario Dominical de Paco Marín: “La sabiduría del editor”. En Cartagena Actualidad

TÍTULO:     La sabiduría del editor

AUTOR:      Hubert Nyssen

Traducción de Auxiliadora Cabrera Granados

EDITA:       Trama Editorial (2008) –Tipos móviles

 

Encuadernación: Rústica con solapas. Tamaño: 14,5 x 20,5 cm. Número de páginas: 80. PVP: 12,00 €. ISBN: 978-84-89239.90-6

Hay autores que redactan un “porrón” de páginas para conformar una historia y… no dicen, ni aportan absolutamente nada. Por el contrario, otros, en unas pocas páginas, te dejan más que satisfechos y con ganas de más.

Es el caso de La sabiduría del editor. Un libro que se publicó en 2008 y por cosas curiosas de la vida, ha caído en mis manos no hace mucho. Es una auténtica joya literaria, amén de un ejemplo de superación y tesón hasta conseguir lo que se quiere. Hubert Nyssen fundó una editorial que publicó un único libro… el proyecto se malogró a causa de la nula experiencia, una autofinanciación imposible, amen de lectores y ayudas inexistentes…

Una segunda tentativa editorial… fue un nuevo proyecto sin recorrido alguno. Entre esta tentativa y la siguiente, los libros que él había escrito empezaron a publicarse: El ensayo Les voies d l’escriture (Mercure de France) y la novela Le nom de l’arbre (Grasset).

A finales de los años setenta, del pasado siglo, un geógrafo que lo asistía en la preparación de un libro sobre Argelia le sugirió crear una pequeña empresa cartográfica reflexiva… y tomó la decisión de crear un taller sobre la materia y llamarle Actes. La Universidad de Marsella, unos años más tardes, le encargó la confección de un atlas regional… al acabar, comprendió que había editado un libro. Ese fue el punto de partida a su tercera y definitiva locura editorial. Era 1978.

«Ser editor, lo supe aquel día, no es solamente poseer un savoir faire y el recuerdo de ciertas enseñanzas. Consiste, en primer lugar, en manifestar un querer hacer, aliado con un querer soñar. Es también, en ocasiones, un saber sobrevivir. Digamos más sencillamente que es tener un ápice de locura o, si se prefiere, ser más obstinado que una mula.»

Hubert Nyssen, fundador de la imprescindible editorial francesa Actes Sud, despliega en este libro algunos recuerdos y reflexiones sobre el oficio de editor,

Seguir leyendo en Cartagena Actualidad.

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura, DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

Javier Pradera: los mejores oficios del mundo. Hugo Vargas en Nexos

Javier Pradera se hizo editor por necesidad.

Su vocación inicial fue la abogacía, carrera en la que logró titularse en 1955, pero su militancia en el Partido Comunista de España —al que ingresó por amistades como la de Federico Sánchez / Jorge Semprún— lo llevó a prisión en dos ocasiones. La primera en 1956, por su participación en las manifestaciones contra la dictadura y de la que logró salir más o menos indemne, y la de 1958 que le costaría su puesto de profesor universitario y la prohibición de ingresar al Colegio de Abogados y ejercer esa profesión.

Gabriel Tortella, ex compañero universitario, le tendió la mano y lo llevó a la editorial Tecnos donde se inició como agente comercial. Gracias a ello conocería a Arnaldo Orfila Reynal, director general del Fondo de Cultura Económica. Don Arnaldo no se arredraba ante nadie y había ido a España para desafiar a la censura dictatorial ofreciendo los libros color naranja del Fondo.

Y, por supuesto, se vendían. El FCE necesitaba, pues, una casa en Madrid, que no sólo distribuyera los libros mexicanos, sino que publicara autores españoles.

Era irónico que el Fondo hubiese nacido gracias a la negativa de Manuel Aguilar de publicar una colección de 50 libros sobre economía propuesta por Daniel Cosío Villegas en un viaje ex profeso a Madrid. Frustrado, Cosío regresó a México, gestionó los apoyos necesarios y fundó la más importante editorial latinoamericana: el Fondo de Cultura Económica.

Ya como gerente del Fondo en España, Pradera se entregó a una inagotable labor de gestión comercial: habla con libreros, con críticos, establece contactos con revistas como Ínsula,Índice, Destino, Triunfo y con diarios como el Abc y La Vanguardia; organiza mesas redondas con Seix Barral para promover la literatura latinoamericana, y pone en marcha un premio para las mejores tesis doctorales de economía. A Pradera también le ocupa mucho tiempo negociar con los censores. Logra introducir la historia del pensamiento socialista, de Cole, y debe pelear duramente para que se distribuyan Alfonso Reyes, Manuel Altolaguirre, El asalto a la razón, de G. Luckács, y algunas obras de E. Fromm y L. Febvre. Pero fracasa con las obras de Max Aub, Moreno Villa o Libertad bajo palabra, de Octavio Paz.

Seguir leyendo en Nexos.

Comprar libro.

Leer un fragmento.

 

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura, DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.

Grandes coincidencias y alguna divergencia entre dos libreros. Josep Cots, de llibreria Documenta

Thorel,  Christian. Tocar, dudar, hojear. La librería Ombres Blanches. Pról., Jordi Soler. Trad., Gabriela Torregrosa. Madrid: Trama, 2018. 83 p. (Tipos móviles; 25). ISBN 978-84-945692-7-2. 15 €.

Los responsables de este blog me han vuelto a proponer que comentara las memorias de un librero, en este caso Christian Thorel, un gran librero de una pequeña librería llamada Ombres Blanches, que ha sido capaz de levantarla y convertirla en una de referencia en el centro mismo de Toulouse. Supongo que me han hecho la propuesta por segunda vez porque ven unas afinidades, una semejanza entre la trayectoria de él y la mía, la de un librero medio de Barcelona que intentó trasladar su librería del barrio gótico al corazón del Eixample hace cuatro años, con la ayuda imprescindible de Eric del Arco, mi socio junior, y parece ser que lo hemos logrado, de momento.

He encontrado, también, otro paralelismo: hay una relativa coincidencia de edades y de fechas: él nació en 1953 y yo en 1949. Él comenzó a trabajar en la pequeña librería que ya existía en 1979 y no toma el mando hasta 1981, mientras que yo me embarco en la creación de Documenta en 1974 y la inauguramos en 1975. Son unos cinco años de separación justificados por la distancia entre las dos fechas de nacimiento.

Christian Thorel cree que está predestinado y lo demuestra nada más comenzar el libro: su fecha de nacimiento coincide con la fecha de fallecimiento de un músico que él aprecia mucho: Prokófiev. Como el librero francés es amante del cine, al igual que yo, valora mucho su colaboración con Eisenstein, sobre todo en la extraordinaria película Alexandr Nevski. Pero, casualmente, Stalin murió el mismo día que el músico, el cinco de marzo de 1953. La gran noticia de la desaparición del dictador ahogó la del deceso de Prokófiev. Cree que la acumulación de hechos en esta fecha da una luz especial a su nacimiento; me parece que fue un día en que los astros tuvieron mucho trabajo. El día de mi nacimiento fue absolutamente anodino.

Durante su adolescencia, estaba destinado de entrada a estudiar ingeniería, pero lo arrolló un automóvil, tuvo que pasar nueve meses en el hospital, y aquí afloró su pasión por la lectura; salió del accidente y se produjo entonces un alejamiento de las certezas matemáticas y comenzaron los entusiasmos literarios, musicales, cinematográficos y políticos. Cuando cumplió veinte años, los libros lo llaman, dice literalmente, y decide contribuir a su presencia en el mundo de una manera decidida. Reconoce que, en una escapada a París, como las que hacíamos nosotros a finales del franquismo, descubrió el papel del libro como propagador de ideas.

Seguir leyendo en el blog de l’Escola de llibreria.

 

Si quieres estar al día de las actividades, colecciones, propuestas, cursos, información destacada semanalmente del sector del libro y la cultura, DATE DE ALTA en el Boletín semanal de Trama Editorial.¡NO TE ARREPENTIRÁS!

Si únicamente quieres recibir información de nuestras novedades. Lo puedes hacer aquí: acceder.