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Cómo le va a ir a un invento creado en 1400 en los próximos años. Michael Pietsch. Director ejecutivo de Hachette Book Group

Cómo le va a ir a un invento creado en 1400 en los próximos años. Michael Pietsch. Director ejecutivo de Hachette Book Group

Llevo escuchando que la edición de libros va a desaparecer desde la primera vez que entré en una editorial allá por 1978. Pero aquí seguimos, editoriales como Little o Brown con historias que se remontan hasta 100 y 200 años atrás. ¿Qué otra industria estadounidense tiene todavía empresas que hayan sobrevivido más de dos centenarios, evolucionando y modernizándose pero todavía  haciendo prácticamente el mismo trabajo? La variante más reciente del velatorio: una revolución digital provocaría que los e-books remplazaran a los libros escritos, que los autores eligieran autopublicarse de manera apabullante y que los editores siguieran a los carroceros hasta el olvido.

Tras varios años de crecimiento rápido de los e-books, sus ventas dejaron de crecer al alcanzar un cuarto de los ingresos de las editoriales y han disminuido durante un año. El libro impreso ha demostrado ser duradero porque, como formato, es difícil de mejorar. La música, las películas y la televisión fueron principalmente alteradas porque la digitalización permitió a los usuarios experimentarlas en cualquier lugar. Los libros ya eran portátiles desde que se inventaron. El resto de formatos no han hecho más que ponerse al día.


¿Qué hay de la autopublicación? Ha crecido extremadamente como opción para los escritores que quieren llegar directamente a los lectores. Pero a los escritores les gusta que les paguen, por adelantado, por su trabajo. Los editores son inversores temerarios. Y una compañía editorial que cuenta desde hace tiempo con datos y relaciones de mercado es mucho más capaz de atraer la atención hacia un nuevo libro que un escritor que trabaje solo.

La generación de lectores jóvenes que está entrando en sus años adultos ha tenido una dieta mucho más rica en libros magníficos publicados para ellos que ninguna otra. Criados con Harry Potter, Los juegos del hambre y Bajo la misma estrella, los libros han formado gran parte de sus vidas y han visto como esos libros se convirtieron en películas excelentes, expandiendo así su percepción creativa. Habiendo crecido online, no son más que escritores y lectores necesitados. Según esta generación vaya entrando en el mercado en las próximas décadas, la demanda de grandes y excitantes libros impulsará un enorme crecimiento en la escritura y la lectura.

El trabajo esencial de los editores seguirá siendo el mismo: identificar, promover, promocionar e invertir en escritores. La abundancia de títulos que los lectores esperan no parará de crecer.  La narración pictórica no dejará de ganar popularidad y las versiones en cómic de novelas y literatura de no ficción serán algo común. Se publicarán más títulos para niños y jóvenes adultos, incluso libros mezclados con juegos. Escritores queridos, muertos y vivos, publicarán libros con más frecuencia, a menudo con la ayuda de coescritores. (En especial los que estén muertos). La autopublicación no cesará de crecer, y los gustos inadvertidos por las principales editoriales, como la explosión de arte erótico que comenzó con la fanfiction online, encontrarán, una adecuada satisfacción. Surgirán nuevas formas para los dispositivos móviles, mientras millones abandonan los e-readers al ya disponer de teléfonos en los bolsillos. Los mayoristas y minoristas, más grandes que nunca, ejercerán una presión significativa sobre los márgenes, lo que llevará a una constante conglomeración. Los medios sociales seguirán ampliando la capacidad de los escritores para conectar con los lectores y los editores estrecharán las relaciones con los escritores, pero también crearán contenido propio. Mientras los libros de fugitivos venden más ejemplares que nunca, las editoriales ganarán más con sus mejores ventas, lo que hará subir los adelantos que pagan a éxitos potenciales. Al mismo tiempo, las editoriales necesitarán innovar y desafiar las conjeturas sobre cualquier aspecto del negocio.

Dentro de 50 años, una mujer joven que acabe de empezar a trabajar en una compañía editorial, inspirada por Ana Karénina (tanto por la edición de cómic que leyó en su reloj como la de bolsillo que leyó en la universidad), leerá un artículo en el que se predice que el negocio no durará mucho…

Autor: MICHAEL PIETSCH

Original inglés.

Traducción Alex Barandiaran.

 

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