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Los libros son como son por una serie de razones. Enric Jardí

Los libros son como son por una serie de razones. Enric Jardí

El libro de lectura corriente tiene una formas que pocas veces cambian. Eso es debido a que por un lado hasta hace poco la técnica era bastante limitada y por la otra por costumbre; llevamos más de 500 años componiendo los libros prácticamente igual y está demostrado que lo que mejor leemos es aquello a lo que estamos acostumbrados a leer. Pero hay una tercera razón: es muy difícil hacer cambios que aporten mejoras este objeto para la lectura. Sé que éste es es un mensaje que puede parecer inmovilista, pero hay que admitir que el libro es un objeto difícil de mejorar.

Los libros son como son por una serie de razones. La mayoría son cuestiones funcionales, aunque muchas veces parezcan únicamente formales. Sangrar la primera línea de un párrafo no es para hacerlo más elegante, es una razón práctica, por eso se sigue haciendo. Pero también hay cuestiones que no son más que el reflejo de la técnica con la que se han ido fabricando el libro a lo largo de su historia.

Es sabido que Johannes Gutenberg no inventó la imprenta en sí sino que más bien su aportación fue agrupar una serie de técnicas conocidas, la más importante de las cuales fue la idea de la tipografía, es decir, la escritura prefabricada. Los tipos móviles se mantuvieron hasta el siglo XX y a partir de la segunda mitad de éste la mayoría de libros ya se componían en monotipia y linotipia, sistemas de composición de texto que fundían en metal los tipos y las líneas al momento. Una vez la impresión tradicional de presión se substituyó por el offset o litografía, los textos de los libros pasaron a ser compuestos casi siempre en lo que se conocía como fotocomposición, un sistema informático menos intuitivo que los ordenadores actuales que tenía que ser manejado todavía por profesionales especializados. Los textos una vez editados y compuestos se materializaban en fotolitos, láminas transparentes con los textos en negro, que servían para insolar las planchas para la impresión en offset.

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